Denuncian 50 invasiones dentro del Bosque de La Primavera en cuatro años

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Entre invasiones y llamas, el Bosque de La Primavera lucha por mantenerse en pie. / Foto. Francisco Rodríguez / El Occidental

Pablo Toledo

Aunque cada año los incendios forestales concentran la atención pública, el Bosque de La Primavera enfrenta otra amenaza que avanza de manera silenciosa: las invasiones dentro del Área Natural Protegida. La ocupación irregular de terrenos, la construcción de infraestructura sin permisos y la presión del crecimiento urbano se han convertido en factores que ponen en riesgo el equilibrio ambiental de uno de los ecosistemas más importantes del occidente del país.

Tan solo en 2025 se detectaron 19 nuevos casos de invasiones dentro del polígono del bosque. Con ello, en los últimos cuatro años se han acumulado 50 denuncias formales por ocupaciones ilegales, según datos del Organismo Público Descentralizado (OPD) Bosque de La Primavera.

Estamos ante un bosque de pino-encino con selva baja caducifolia que alberga más de mil especies de plantas y cientos de especies de fauna, pero que sobre todo funciona como zona de recarga de acuíferos y regulador climático de Guadalajara.

Invasiones silenciosas dentro del área protegida

Autoridades del organismo han señalado que el incremento de visitantes y el creciente interés por adquirir terrenos en zonas cercanas al bosque han provocado que algunas personas intenten establecerse dentro del área protegida sin conocer las restricciones legales existentes. En diversos casos, compradores adquieren predios sin saber que dentro del bosque no está permitido instalar infraestructura ni modificar el uso de suelo, aunque esto no les resta responsabilidad.

El organismo responsable de la administración del área natural protegida también ha advertido que parte del problema se origina por la falta de conocimiento sobre la propiedad del territorio, ya que dentro del polígono existen predios privados y ejidales donde, pese a que hay propietarios, la normativa ambiental limita el tipo de actividades que pueden realizarse.

Las autoridades han reforzado la vigilancia en distintos puntos del bosque; sin embargo, el control total del territorio resulta complejo debido a la extensión del área natural protegida, que abarca alrededor de 30 mil 500 hectáreas distribuidas entre los municipios de Zapopan, Tlajomulco de Zúñiga, Tala y El Arenal.

Otro factor que complica la regulación del territorio es la diversidad de propietarios. Cerca del 50 por ciento del bosque pertenece a particulares, alrededor del 30 por ciento corresponde a ejidos y el resto es propiedad del gobierno estatal. Esta condición obliga a que cualquier intervención o sanción deba pasar por procesos legales y administrativos que pueden prolongarse durante años.

Además, muchas de las invasiones se realizan de manera gradual, en pequeñas superficies que son ocupadas poco a poco, lo que dificulta cuantificar con precisión el total de área afectada dentro de la reserva.

De las 50 denuncias presentadas ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) por invasiones, solamente dos cuentan con una resolución definitiva, mientras que el resto continúa su proceso legal.

Uno de los casos más recientes ocurrió el 18 de mayo de 2025, cuando la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa) clausuró el predio denominado “Glamping El Encanto”. En este se detectaron construcciones y cabañas climatizadas que se edificaron sin contar con un permiso ambiental dentro del área natural protegida.

Además de los asentamientos irregulares, también se detectaron proyectos turísticos o recreativos que buscan instalarse dentro del bosque sin cumplir con la normativa ambiental.

Para especialistas, el problema de fondo está relacionado con la expansión del Área Metropolitana de Guadalajara. El crecimiento urbano ha invadido cada vez más el perímetro del bosque, generando presión sobre el territorio.

La presión del crecimiento urbano

De acuerdo con estimaciones de expertos, cerca del 30 por ciento del perímetro del bosque ya se encuentra rodeado por la mancha urbana, principalmente en las zonas colindantes con Zapopan y Tlajomulco.

El profesor del Departamento de Producción Forestal del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad de Guadalajara (CUCBA), Gerardo Alberto González Cueva, advierte que la expansión urbana representa uno de los principales desafíos para la conservación del ecosistema.

“Independientemente de la problemática geológica, el crecimiento del Área Metropolitana de Guadalajara también ha significado una verdadera amenaza para el bosque”, señaló el académico.

Por ello, especialistas han insistido en la necesidad de establecer un ordenamiento ecológico territorial no solo en la metrópoli, sino también en municipios del poniente como Tala y El Arenal, con el objetivo de regular el desarrollo urbano y evitar que la urbanización continúe acercándose a la reserva.

Los incendios, amenaza recurrente

En tanto las invasiones avanzan de forma silenciosa, otra amenaza aparece cada año con mayor visibilidad: los incendios forestales.

Durante la temporada de estiaje, el bosque acumula grandes cantidades de material vegetal seco, producto del ciclo natural de la vegetación, lo que genera condiciones propicias para que el fuego se propague rápidamente ante cualquier chispa o descuido humano.

Todo el material vegetal que se produjo el año pasado queda en el suelo como combustible. Si llega una chispa o algún descuido, puede propagarse un incendio con facilidad

Las estadísticas muestran que los incendios han sido una constante en la historia reciente del bosque. En 2023 se registraron 84 incendios dentro de La Primavera, la cifra más alta en cuanto a número de siniestros en los últimos años.

Sin embargo, uno de los periodos más críticos se registró en 2021, cuando cerca de 10 mil hectáreas resultaron afectadas por el fuego.

A lo largo de su historia reciente, el bosque también ha enfrentado incendios de gran magnitud. Uno de los más recordados ocurrió en 2005, cuando un siniestro consumió alrededor de ocho mil hectáreas, lo que representó casi una cuarta parte del área natural protegida.

Aunque algunas zonas lograron regenerarse de manera natural, otras tardaron años en mostrar signos de recuperación.

Según el especialista de la Universidad de Guadalajara, la respuesta del ecosistema ante un incendio puede variar dependiendo de factores como el tipo de suelo, la pendiente o la exposición al sol.

“Lo más prudente es esperar al menos un par de años después de un incendio para observar la respuesta del bosque. Si no hay regeneración natural, entonces se tiene que intervenir con reforestación u otras acciones de restauración”, explicó.

La recuperación del ecosistema
La recuperación de las áreas dañadas por el fuego se ha convertido así en otro de los retos para la conservación del Bosque de La Primavera.

El gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, reconoció recientemente que la temporada de incendios de 2026 podría ser particularmente complicada debido al incremento de las temperaturas.

“Hemos hecho más de 300 veces más trabajos preventivos en guardarrayas y quemas controladas, lo que nos va a ayudar aun cuando vamos a tener una temporada complicada”, afirmó durante el arranque del operativo estatal contra incendios.

No obstante, el mandatario advirtió que las condiciones climáticas podrían incrementar el riesgo de siniestros en los próximos meses.

Sientan nada más el calor que tenemos hoy. Los expertos dicen que será una temporada de calor muy intensa y eso evidentemente va a provocar también una gran cantidad de incendios

A pesar de los operativos, brigadas forestales y acciones preventivas, especialistas coinciden en que la conservación del Bosque de La Primavera no depende únicamente de combatir incendios cada temporada. Frenar las invasiones, ordenar el crecimiento urbano y restaurar las áreas dañadas por el fuego forman parte de un desafío más amplio para proteger uno de los principales pulmones de la Zona Metropolitana de Guadalajara, un ecosistema que alberga miles de especies de flora y fauna y que cada año recibe a cientos de miles de visitantes.