12 de Marzo de 202600:04 hs

La provisión de agua turbia y maloliente en una décima parte de las colonias del Área Metropolitana de Guadalajara, sería causada por descargas clandestinas de líquido residual instaladas en la infraestructura del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado
por Luis Herrera/ reporteindigo.com
La reciente detección de descargas clandestinas de aguas residuales en la infraestructura del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado de Guadalajara, las cuales estarían afectando directamente la calidad del líquido con que se abastece a la metrópoli tapatía, confirmaría la necesidad de edificar el nuevo acueducto entre la conurbación y el Lago de Chapala que está planteando el Gobierno de Jalisco.
La revelación hecha por ese organismo expone que la turbiedad y el mal olor que presenta el líquido que llega a los hogares tapatíos tienen por causa la contaminación de la infraestructura hídrica con descargas clandestinas de aguas residuales.
Esto ha provocado un gran impacto en el ámbito metropolitano, donde se estima que una décima parte de las colonias estarían sufriendo esta problemática.
Las autoridades de Jalisco han explicado que la metrópoli de Guadalajara obtiene el agua que tiene concesionada del Lago de Chapala mediante dos vías: un acueducto edificado hace más de tres décadas, con una capacidad de conducción insuficiente y que estaría en riesgo de colapso, tras haber superado su vida útil; y el llamado Sistema Antiguo de Abastecimiento, constituido por canales que corren a cielo abierto, por lo que resulta poco eficiente para la transportación del líquido, además de que posibilita que este se contamine en su traslado hasta la conurbación.
El nuevo acueducto que pretende construir el Gobierno de Jalisco, aunque requiere de una inversión estimada en 11 mil 500 millones de pesos, tendría la capacidad de conducir la totalidad del volumen hídrico que tiene concesionado Guadalajara del Lago de Chapala, por lo que le permitiría a la metrópoli finiquitar la operación tanto del acueducto actual como del Sistema Antiguo de Abastecimiento, mismo que seguiría siendo utilizado exclusivamente para desarrollar actividades de riego en el ámbito agropecuario.
Estos beneficios que traería el nuevo acueducto entre Guadalajara y el Lago de Chapala, según la información expuesta por el Gobierno de Jalisco, resultan relevantes en estos momentos, pues fue en el Sistema Antiguo de Abastecimiento donde se habrían detectado recientemente las descargas clandestinas de aguas residuales.
“En estricto cumplimiento de la responsabilidad de suministrar agua apta para uso y consumo humano, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), informa que detectó una situación atípica en el Sistema Antiguo de Abastecimiento. Dicho sistema, que opera desde 1956 y corre a cielo abierto, es vital para conducir agua superficial hacia la Planta Potabilizadora 1 en Miravalle (PP1); sin embargo, en los últimos meses se detectó una presencia inusual de sólidos suspendidos y contaminantes, que comprometen los procesos ordinarios de potabilización”.
Así lo comunicó el organismo este 9 de marzo de 2026, y agrego que a través de un monitoreo técnico riguroso, detectó que desde diciembre de 2025, existe un deterioro significativo en la calidad del agua superficial que ingresa al Canal de Las Pintas.
Se identificaron ingresos de caudales con características de agua residual en puntos estratégicos del municipio de Tlajomulco de Zúñiga, como Capulín 1, El Guayabo, Capulín 2, Capulín 3, El Zapote, La Carreta, El Edén, La Teja, Vaso regulador Adolfo Horn y 1 de Mayo. Dio a conocer que una vez concluidos los análisis, se analizarán las medidas y sanciones correspondientes.
Colonias afectadas
Fue el 6 de marzo de 2026, cuando el SIAPA reconoció que alrededor de una décima parte de las colonias del Área Metropolitana de Guadalajara estaban siendo afectadas por el abastecimiento de agua turbia y con mal olor, aunque sería hasta unos días después que se revelaría como causa de esta contaminación las descargas de líquidos residuales encontradas.
“Antonio Juárez Trueba, director general del organismo, señaló que en atención a los reportes de olor y color en determinadas colonias del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) —9 por ciento del total a las que brinda servicio el SIAPA—, se implementan desfogues controlados, que es la liberación de la tubería para extraer el agua que presenta esta condición”.
Este 9 de marzo de 2026, el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus Navarro, señalaría, que detrás de estas descargas de aguas residuales habría entes privados pero también otros públicos: “Existen tanto particulares como públicos que tienen, pues, digamos, que están tirando aguas irregularmente a canales del SIAPA”.
Aunque el problema de la turbiedad en el agua potable de Guadalajara proviene de, al menos, el sexenio que encabezó Enrique Alfaro Ramírez como mandatario de Jalisco, en estos momentos el SIAPA está implementando acciones puntuales para erradicar las descargas clandestinas de líquido residual que se detectaron días atrás en su infraestructura. Algunas de estas acciones son las mesas de trabajo y recorridos de supervisión.
