Grupo REFORMA/Mural
Guadalajara, México (06 marzo 2026) .-05:00 hrs

Vecinos del complejo habitacional Maestros Sección 1, denuncian que el olor empeoró; compran garrafones para atender necesidades básicas. Crédito: Maricarmen Galindo
Un vecino de Jardines Alcalde comentó que para lavarse los dientes o lavar las verduras prefieren agua de garrafón. Crédito: Maricarmen Galindo
Tras varias semanas de reportar mal olor en el agua y ante la falta de solución al problema por parte del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), vecinos de distintas colonias de la Metrópoli continúan improvisando medidas para abastecerse del líquido.
En el complejo habitacional Maestros Sección 1, ubicado en la Colonia Jardines Alcalde, en Guadalajara, los habitantes decidieron desechar 80 mil litros de agua almacenada en una cisterna colectiva, luego de percibir que el mal olor había empeorado.
Gonzalo Macías, vecino de esta unidad, relató que desde hace tres semanas comenzó a notar un ligero olor en el agua, principalmente al utilizar la regadera. Sin embargo, con el paso de los días el problema se intensificó, lo que lo llevó a comprar garrafones de agua purificada para realizar sus actividades cotidianas.
«Hace unas semanas olía a metal y hoy ya huele como a podrido. Compramos un filtro para la regadera y ayuda, pero para lavarse los dientes o lavar las verduras sí preferimos agua de garrafón a estas alturas», narró.
Javier Ledezma, administrador de los espacios y servicios del complejo, explicó que la decisión de desechar el agua se tomó luego de que los 56 hogares distribuidos en siete torres reportaran el mismo problema.
«Aquí viven entre 150 y 200 personas, entre adultos, niños y personas de la tercera edad, y todos dicen que el olor empeoró, por lo que estamos viendo qué hacer con esta agua.
Seguramente una parte se utilice para riego, pero la mayoría se va a desperdiciar», comentó.
Ante la urgencia de la situación, los vecinos solicitaron apoyo al Ayuntamiento de Guadalajara para recibir abastecimiento mediante pipas gratuitas. Ledezma afirmó que la respuesta fue favorable, aunque previamente contrataron personal para realizar limpieza y mantenimiento de la cisterna.
«Son unos 80 mil litros los que hay en la cisterna; aquí no hay tinacos. Todos los hogares se abastecen de este depósito. No sé si una pipa bastará, pero si falta vamos a pedir apoyo con otra», dijo.
Los vecinos señalaron que estas medidas representan solo una solución provisional para poder continuar con sus actividades diarias, mientras esperan que el SIAPA atienda el problema de fondo y restablezca la calidad del agua en la zona de manera definitiva, ya que, argumentaron, continúan pagando el servicio.
