LO QUE SIGUE. El titular de la Proepa afirmó que se va a trabajar con Caabsa en un sistema nuevo de bombeo de lixiviados en Los Laureles. (Foto: Archivo NTR)

por Nancy Ángel/ntrguadalajara.com

20 de Febrero de 2026

A pesar de los trabajos de cierre y rehabilitación, en los vertederos cerrados de Laureles y Coyula-Matatlán persiste el escurrimiento de lixiviados, reconoció la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa), instancia que aseguró haber reforzado la supervisión para evitar desbordamientos y filtraciones.

El procurador estatal de Protección al Ambiente, Iker Frangie Martínez Gallardo, reconoció que el sistema actual de bombeo no es el adecuado, por lo que se proyecta uno nuevo, así como la construcción de un sitio de almacenamiento con geomembrana y suministro eléctrico para contener los residuos líquidos. Ambos basureros fueron operados por años por la empresa Caabsa Eagle, la cual está a cargo de las labores de remediación. 

“Se está trabajando en la cobertura, porque si no le ponemos cobertura al sitio de disposición final es imposible trabajar con los lixiviados, pero lo que sí (es que) se ha estado apretando muchísimo a la empresa (Caabsa Eagle) para que los cárcamos no se desborden, que sigan bombeando los lixiviados con el sistema que tienen hoy, que, dicho sea de paso, no es un sistema adecuado, por eso se va a trabajar en un sistema nuevo de bombeo de lixiviados”, expuso.

En cuanto al avance general de los planes de cierre, abandono y rehabilitación, el vertedero Los Laureles registra un progreso aproximado del 30 por ciento, esto si se consideran acciones que van desde el manejo de lixiviados hasta la captación de biogás. En Coyula-Matatlán el avance es del 10 por ciento y presenta un ligero retraso de un par de semanas respecto al calendario de obra.

El plazo para concluir los trabajos es de 24 meses y, según la autoridad, es inamovible. Existe una garantía económica de 340 millones de pesos (mdp) que se ejecutaría en caso de incumplimiento.

El vertedero Los Laureles, operado durante 25 años, abarca 60 hectáreas y es considerado uno de los pasivos ambientales más complejos del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).

Entre los avances destacan la Instalación total de malla perimetral; la colocación de 117 luminarias; el desmantelamiento del 95 por ciento de la antigua planta de separación; tendido eléctrico al 100 por ciento, y la instalación de una planta fotovoltaica que alimentará el sistema de bombeo de lixiviados que, según el procurador, evitará el consumo mensual de 50 mil litros de diésel, actualmente utilizados para operar bombas de combustión interna. 

También se construye un nuevo cárcamo de almacenamiento con geomembrana y geotextil, estructura que presenta un avance del 10 por ciento.

La remediación se ejecuta con recursos de la empresa concesionaria Caabsa Eagle, sin aportación estatal, y debe concluir en un plazo de 24 meses, considerado inamovible.

Los Laureles cerró definitivamente a fines de septiembre de 2021, mientras que el basurero de Matatlán hizo lo propio a fines de noviembre de 2022. 

Proepa y Semadet respaldan retomar ‘Siapa de la basura’ 

Tanto la Proepa como la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) respaldaron la propuesta del gobernador del estado, Pablo Lemus Navarro, de retomar el proyecto de la agencia metropolitana de residuos, también nombrado ‘Siapa de la basura’, al considerar que esquemas de coordinación intermunicipal permitirían fortalecer la gestión de la basura en la ciudad.

El titular de la Proepa, Iker Franje Martínez Gallardo, informó que el 95 por ciento de los temas que sanciona la dependencia está relacionado con residuos, lo que evidencia la magnitud del problema en la entidad; no obstante, subrayó que la situación no es exclusiva del estado ni del país, sino parte de una crisis global sobre el manejo y disposición final de desechos.

Señaló que la separación de basura es una medida necesaria, pero insuficiente si no se acompaña de procesos técnicos adecuados, particularmente el compostaje de residuos orgánicos.

Por su parte, la titular de la Semadet, Paola Bauche Petersen, destacó que si se logra un tratamiento eficiente de los desechos orgánicos, podría reducirse hasta 50 por ciento el volumen de residuos que llega a los rellenos sanitarios, lo que duplicaría la vida útil de los sitios de disposición final.

Asimismo, insistieron en la necesidad de transitar hacia un modelo de economía circular, en el que los residuos dejen de considerarse basura y se conviertan en insumos para otras cadenas productivas. 

Respecto a propuestas municipales para exigir formalmente la separación de basura, las autoridades indicaron que estas medidas pueden contribuir al objetivo final, siempre y cuando se integren en una estrategia técnica más amplia que contemple compostaje y valorización de materiales. Nancy Ángel 

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