Escrito por:Farah Medina / zonadocs.mx
15 febrero, 2026
El proyecto ecoartístico Medusa Río Santiago, nacido en Juanacatlán, Jalisco utiliza una escultura hecha con materiales reciclados para visibilizar la grave contaminación del Río Santiago y funcionar como un filtro de residuos.
A través del arte, el colectivo denuncia décadas de omisión institucional, las afectaciones a la salud de las comunidades del Santiago, promueve la reflexión sobre la relación que se tiene con el agua, llevando ahora esta iniciativa al Museo de la Ciudad de Guadalajara como parte de la exposición Ciudad Agua: del Mar Chapálico a Guadalajara que permanecerá abierta al público hasta el 30 de abril.
Por Farah Medina / _dtfarahm_
Fotografías cortesía Ann Barba y proyecto Medusa
El Río Santiago es uno de los cuerpos de agua más contaminados del país. A lo largo de su cauce, que atraviesa los estados de Jalisco y Nayarit, se han asentado comunidades que durante generaciones han vivido de y con el río, pero que hoy enfrentan las consecuencias de un deterioro ambiental sostenido y normalizado.
La contaminación, sumada a la omisión sistemática de las autoridades, ha convertido al Río Santiago en un riesgo constante para la salud, el entorno y la vida cotidiana de quienes habitan sus orillas.
Descargas visibles, olores persistentes, fauna ausente y una larga lista de enfermedades que las comunidades han denunciado durante décadas. A pesar de esto, continúa siendo fundamental para la región, pues parte del abastecimiento del Área Metropolitana de Guadalajara depende de este sistema.
Este río desemboca en el Océano Pacífico a la altura de Santiago Ixcuintla, Nayarit, y carga en su trayecto las pruebas de la omisión para proteger al ecosistema. Ante esta situación, diversos colectivos en resistencia se han dedicado a visibilizar y exponer lo que implica esta situación para quienes han habitado toda la vida a sus orillas. Este es el caso de “Medusa” Río Santiago.

Una comunidad ecoartística, como se autodenominan, que a lo largo de los años ha buscado crear conciencia acerca de la relación que tenemos con espacios ambientales, en su caso, a través del arte. Así lo han hecho en Juanacatlán, donde el proyecto se ha gestado.
Se trata de una escultura de gran formato que simula la figura de una medusa marina y que está construida con materiales reciclados: llantas, pantimedias y cabello humano, la cual al ser lanzada al río, tiene el objetivo de absorber residuos tanto jabonosos como contaminantes del río Santiago, funcionando como un filtro.
La Medusa fue lanzada por primera vez al Río Santiago en 2024. Desde entonces, el proyecto ha sido presentado en distintos espacios como una iniciativa ciudadana que nace desde el arte y que busca abrir la conversación en torno a la contaminación, la responsabilidad social y la ausencia de políticas públicas efectivas para el saneamiento de este cuerpo de agua y otros.

Ahora, Medusa, llega al Museo de la Ciudad en la ciudad de Guadalajara con la exposición “Ciudad Agua: del Mar Chapálico a Guadalajara”.
La exposición propone reflexionar sobre la relación que mantenemos con el agua, los retos hídricos que enfrenta la capital jalisciense y la mirada de artistas locales ante una crisis ambiental que ya no es futura, sino presente.
Ann Barba, integrante del proyecto explica que el trabajo hecho desde “Medusa” Río Santiago, ha sido poner el cuerpo y el territorio en el centro, ya que el caso de Juanacatlán no es aislado, todas las comunidades que habitan a orilla del río pueden compartir historias de afectaciones similares, “Poner el cuerpo, para mí, significa dar algo de ti: ayudar, apoyar y compartir una causa tan sensible como el agua de los ríos. ¡El Río Santiago vive!. Tenemos que expandir los tentáculos de la Medusa, debemos alzar la voz para que esto avance, por la salud de las personas que habitamos estos territorios y por los ecosistemas que están siendo afectados por la contaminación industrial”, señala en entrevista con ZonaDocs.

La pieza propone un acercamiento directo con la historia del río, con la comunidad y con el proceso que ha dado forma a Medusa, como cuenta Ann Barba, artista y activista medioambiental, una parte fundamental de la muestra es también un fanzine elaborado por infancias de Juanacatlán, Chapala, Guadalajara y Zapopan, quienes narran su relación con el agua y con el Río Santiago.
Desde el colectivo, esperan que la exposición no se quede en el espacio del museo, sino que funcione como un llamado a la conversación y la acción.
“Esperamos que hablen del tema y compartan el trabajo que hacemos en colectivo para seguir y lograr acciones que disminuyan la contaminación en el Río Santiago”.
También funciona como una vía de denuncia, para no solo evidenciar la contaminación, las acciones que de forma sistemática y en responsabilidad compartida con la ciudadanía, han permitido que el río continúe en degradación a cambio de proyectos que prometen crecimiento económico por encima del bienestar medioambiental.
“El arte nos abre otros caminos para acercarnos y poder ser parte de la creación de soluciones o cambios en la forma en que nos relacionamos con la naturaleza y los seres vivos”, reflexiona Ann.
Medusa es, entonces, la respuesta desde lo colectivo, desde el arte y la ecología que busca acompañar la resistencia de los pueblos del Santiago.
La exposición, también expresa una verdad dura e incómoda, sobre el aprovechamiento de la metrópoli de los recursos y el agua del río, mientras son estos pueblos en resistencia quienes sufren el impacto, “Las descargas industriales, domésticas y agropecuarias de las ciudades y de todo el estado son arrojada a lo largo de su trayecto, (…) (Nosotros) Proponemos la participación de las comunidades que están siendo más afectadas, como El Salto y Juanacatlán.”, reflexionó Ann.


Y la Medusa ha conseguido la unión, construyendo una red que durante dos años apoyó con la recolección de cabello humano para su elaboración gracias a amigas estilistas, con el tiempo, se logró crear una red de personas colaboradoras que hicieron posible el proyecto y que ahora espera evolucionar, desde su número y composición, hasta su funcionamiento como un biofiltro, incluyendo componentes como materia orgánica.
En un contexto donde el Río Santiago sigue siendo tratado como el patio trasero de la ciudad, Medusa recuerda que el río sigue vivo, y sus habitantes en resistencia y defensa también.
La exhibición estará disponible hasta el 30 de abril en el Museo de la Ciudad, ubicado en la calle Independencia #684, colonia Centro, Guadalajara, Jalisco.
