Grupo REFORMA/Mural
Guadalajara, México (06 febrero 2026) .-05:00 hrs
Con los amparos, alcaldes de la Ribera de Chapala buscan la protección del Lago. Crédito: Archivo
En Jalisco crece la preocupación ante la intención del Gobierno de Guanajuato de continuar con el proyecto del Acueducto Solís-León, a pesar de que existen alrededor de 10 mil amparos interpuestos contra la obra, por los posibles impactos que tendría sobre el Lago de Chapala, la principal fuente de abastecimiento de agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).
El Presidente Municipal de Chapala, Alejandro Aguirre Curiel, lamentó que ni el Gobierno de Guanajuato ni la Comisión Nacional del Agua (Conagua) hayan atendido las alertas y preocupaciones planteadas no sólo por los municipios de la Ribera de Chapala, sino por autoridades y sectores de todo el Estado de Jalisco, además de agricultores del municipio de Acámbaro, Guanajuato.
«Hace algunas semanas nos reunimos los alcaldes de Ocotlán, de Poncitlán, de Tizapán y Jocotepec y firmamos juntos un manifiesto donde le pedíamos a la Comisión Nacional del Agua que reconsiderara este proyecto del acueducto», mencionó el Alcalde de Chapala.
Aguirre Curiel advirtió que el acueducto afectaría directamente a Jalisco, pues al desviar hasta 3 mil 800 litros de agua hacia León, Guanajuato (y otros municipios del corredor industrial), se podría reducir el volumen destinado históricamente al Lago de Chapala, el cual abastece el 60 por ciento del suministro del líquido de la ZMG.
«Volvemos a solicitar que se reconsidere este acueducto, porque va a perjudicar directamente al Lago de Chapala. La presa Solís es uno de los afluentes más importantes para Chapala», expuso el Alcalde.
El Edil detalló que la preocupación se intensificó luego de que el Congreso de Guanajuato aprobó un presupuesto de 4 mil millones de pesos para el proyecto y definió que, durante 2026, se construirían los primeros 10 kilómetros del acueducto, lo que confirmaría la decisión de avanzar con la obra pese a la oposición legal y social.
Aguirre Curiel insistió en que la defensa del Lago de Chapala no es una postura política personal, sino una exigencia colectiva basada en la protección del equilibrio ecológico del Lago, por lo que reiteró su llamado a que la Federación y Guanajuato reconsideren el proyecto y atiendan las advertencias de Jalisco y otros estados afectados.
