por Luis Herrera 17 de Julio de 2025 reporteindigo.com

Los ataques contra cocodrilos perpetrados por seres humanos continúan ocurriendo en Puerto Vallarta; en lo que va de julio se han encontrado ya dos de estos animales sin vida: uno fe decapitado y otro fue baleado en la cabeza
Las muertes de cocodrilos provocadas por agresiones perpetradas por seres humanos continúan ocurriendo en Puerto Vallarta, aun cuando se trata de un animal protegido actualmente por las leyes mexicanas.
La población de estos reptiles en la costa del estado no es tan numerosa como podría pensarse, según lo han advertido las autoridades estatales, las cuales ya han presentado inclusive denuncias penales para intentar sancionar a los responsables de este tipo de ataques.
Tan solo durante este mes de julio, se ha difundido ya el hallazgo de dos cocodrilos muertos en ese importante destino turístico, que habrían perdido la vida como consecuencia de agresiones humanas: en el primer caso la cabeza del animal había sido cercenada; mientras que en el segundo, acontecido apenas unos días atrás, el cráneo del reptil presentaba heridas causadas por disparos de arma de fuego.
Las autoridades de Jalisco en materia ambiental han advertido también que en el estado, a diferencia de lo que sucede en otras entidades federativas como Tamaulipas, la población de cocodrilos presenta un crecimiento lento, por lo que se requiere necesariamente de la colaboración de la sociedad para garantizar la conservación de estos animales, ante las múltiples amenazas que los acechan.

El 5 de julio de 2025, el Gobierno de Jalisco comunicó que había presentado una denuncia penal ante autoridades ministeriales federales, tras el hallazgo del primer cocodrilo que habría sido atacado por personas en Puerto Vallarta con efectos mortales.
“La Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial del Gobierno de Jalisco (Semadet), presentó una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR), luego de que ayer, viernes 4 de julio, se encontró el cadáver de un cocodrilo dentro del Estero El Salado, en Puerto Vallarta”.
El comunicado agregó que, de acuerdo con información de Helios Hernández Hurtado, titular del equipo multidisciplinario del Parque Estatal Estero El Salado, se enteraron por un reporte ciudadano y, al acudir al punto señalado, localizaron al reptil. Se estima que tenía entre 18 y 24 horas de haber muerto. Al animal, cuyo tamaño rondaba los dos metros y medio, le mutilaron la cabeza y la cola.

El funcionario consultado quien es, además, un experto en materia de cocodrilos, proporcionó información relevante en aquella ocasión, pues ofreció estimaciones sobre la cantidad de ataques que suelen registrarse anualmente en Puerto Vallarta contra estos animales, revelando así que este tipo de hechos acontecen con cierta regularidad en ese municipio costero, pese a los llamados que hacen las autoridades para que sus habitantes participen en la protección de estos reptiles.
También señaló que la población de cocodrilos en la zona estaría compuesta por algunos cientos de ejemplares, aunque se calcula que los que se encuentran en una fase adulta apenas serían algunas decenas, argumentos estos con los que insistió en la necesidad de que los ciudadanos asuman como una convicción propia el respeto por la vida animal, y particularmente por la de estos reptiles.
En Tamaulipas hay ‘sobrepoblación’
Contrario al caso de Jalisco, en Tamaulipas se está hablando actualmente de una “sobrepoblación” de cocodrilos, por lo que las autoridades de esa entidad están trabajando en estrategias que permitan monitorear el comportamiento de estos animales, salvaguardando sus vidas, pero también previniendo los posibles riesgos que podrían generar para los habitantes de ese estado y sus visitantes.

El 9 de julio de 2024, el Gobierno estatal de Tamaulipas comunicó al respecto: “Ante la sobrepoblación de cocodrilos que se registra en las lagunas de los municipios de Ciudad Madero, Altamira y Tampico, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente (Seduma) coordina acciones con autoridades federales para monitorear y censar la población de estos animales, con el objetivo de prevenir riesgos…”.
Y agrega: “Las autoridades buscan responder a la demanda ciudadana, ya que muchas lagunas están conectadas con drenajes, facilitando la salida de los cocodrilos en busca de alimento o debido al desplazamiento de su hábitat natural, lo cual incrementa el riesgo para la población”.
Humanos invaden su hábitat
Pablo Hernández Hurtado, académico de la Universidad de Guadalajara, y responsable técnico del reptilario “Cipactli”, ha señalado que los encuentros que llegan a presentarse entre humanos y cocodrilos en Puerto Vallarta se deben a que el desarrollo urbano y turístico fue invadiendo gradualmente zonas del municipio que originalmente fungían como el hábitat natural de estos reptiles.

“Todo Puerto Vallarta es un lugar de tránsito del cocodrilo y todas esas playas están abiertas al turismo. La cuestión es que el cocodrilo transita por el mar porque los esteros se han reducido, debido al crecimiento urbano. (…) Puerto Vallarta y Bahía de Banderas han ido creciendo y la franja turística se encuentra en todas esas nuevas zonas, las cuales antes eran el hábitat natural de los cocodrilos.
«Por este motivo, ahora es más común encontrarnos con estos reptiles; se les ha arrinconado a espacios muy reducidos, por lo que si el cocodrilo necesita moverse no le queda otro camino que no sea el mar o la zona urbana”, dijo.
