Investigadores de la UdeG advierten de una intervención urgente en colectores de alto riesgo

Pablo Toledo / El Occidental

Guadalajara se ha convertido en una ciudad sumergida en una deficiente infraestructura hídrica que causa socavones de todos los tamaños, más de 3 mil 300 en lo que va de año y medio. Las principales causas: fugas de agua no detectadas o no atendidas a tiempo y deficiencias en el drenaje. En ambos casos, la infraestructura tiene entre 30 a 50 años de antigüedad. Investigadores de la UdeG advierten de una intervención urgente en colectores de alto riesgo y la implementación de un programa de rehabilitación programada. Mientras tanto, funcionarios reconocen: “No hay dinero que alcance”.

El Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) registró en 2024 dos mil 832 socavones, y de enero a mayo de este año se han contabilizado 521 hundimientos. Es decir, en poco más de año y medio en la Zona Metropolitana de Guadalajara se han formado tres mil 353, lo que equivale a seis socavones por día.

Y aunque los hundimientos no tienen un lugar exacto para generarse, existen zonas donde se registran con mayor presencia. Las colonias de Guadalajara y Zapopan son las que llevan la delantera al contar con mayor número de hundimientos y mayor profundidad; por ejemplo, en Jardines del Country y Valle de San Isidro se han presentado socavones de más de un metro solo al arranque de la temporada de lluvias.

En la ciudad de Guadalajara, los puntos más constantes son: Jardines del Country, Centro Barranquitas y Miravalle. En Tlaquepaque, el Camino Real a Colima, y en el municipio de Zapopan, en calles como Mozart y colonias como Las Fuentes, El Briseño, Mariano Otero, Arroyo Seco, Valle de San Isidro.

Los grandes socavones

En 2024 y 2025 se registraron hundimientos que fueron de atención nacional, pues no se trataron de simples socavones a los cuales se coloca una cinta amarilla y una escoba para prevenir un riesgo. Además, estos tuvieron una fuerte inversión estatal y municipal. El primero fue el de la avenida López Mateos, que tuvo una profundidad de 13 metros de diámetro y 6 de profundidad y causó graves afectaciones a la vialidad, cerrando varios carriles y teniendo un costo de reparación de 80 millones de pesos de un presupuesto para contingencias de 337.5 millones.

De acuerdo a autoridades, este hundimiento se formó a causa de las fuertes lluvias y por filtraciones del arroyo seco, el cual derribó parte del mamposteo y corrió hasta el carril lateral de sur a norte.

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Las lluvias y una red de drenaje obsoleta han provocado socavones que aparecen sin previo aviso. / Elizabeth Ibal / El Occidental


Hay quien, a casi un año, aún recuerda los estragos de dicho socavón y cómo este cambió su día a día por los cierres viales que originó por varias semanas.

“Fue un caos, los primeros días de asombro por ver el gran tamaño del hoyo, pero después lo que le sufrimos para poder pasar. Yo vengo de Santa Anita y forzosamente tenía que pasar por esa zona, hacía como 40 minutos más por el tráfico y para buscar una ruta alterna que después estas también colapsaron. Yo pensé que al ver ese gran hoyo las autoridades se pondrían las pilas en toda la ciudad para que ya no volviera a pasar, pero pues ya vemos que no fue así”, señaló Víctor Romero.

Hace unos días, otro socavón sacudió a la ciudad en la avenida Malecón de la colonia El Bethel de Guadalajara. Este, a decir del SIAPA, se generó por la gran cantidad de agua de lluvia y por la antigüedad del colector pluvial. A diferencia de otros, el hundimiento de Malecón puso en riesgo a una familia que cayó en su vehículo al vacío de tres metros, resultando con lesiones tres menores de edad. Este fue de 10 metros de largo por 6 metros de profundidad.

Según vecinos, en la zona no se habían registrado socavones mayores a un metro de longitud, por lo que se sorprendieron de que en sus calles la cinta de rodamiento estuviera prácticamente volando.

“Los del SIAPA nos dicen que no hay riesgo en las viviendas, que nosotros podemos estar tranquilos, pero cuando ves que la calle se cayó y que está a un lado de nuestras casas, pues claro que nos preocupamos, y más porque aquí nunca había pasado nada como ese socavón, entonces pues sí nos preocupa y necesitamos que chequen toda la calle para que eso no se vuelva a repetir”, señaló Raquela Torres.

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Usuarios del agua exigen que el aumento en tarifas se refleje en mejoras reales a la infraestructura. / David Tamayo / El Occidental


Y el último de ellos, apenas el pasado martes 8 de julio, de 15 metros de ancho por 30 metros de largo, ubicado en el cruce de las calles Campanario y Frailes, en la colonia La Duraznera, de San Pedro Tlaquepaque. Surgió después de una gran tormenta nocturna y con riesgo a las fincas aledañas, puesto que los vecinos reportaron que se estaba socavando por debajo de los inmuebles.

De acuerdo a expertos en materia hídrica, el SIAPA tendría que destinar más de 72 millones de pesos, el estado y municipios que cuentan con el servicio otro tanto para poder cambiar y dar mantenimiento a una red que tiene más de 80 años sin mantenimiento y así evitar hundimientos como socavones. Más no existe voluntad política para realizarlo, pues consideran que las obras que se realizan en el subsuelo no tienen reflectores.

Tenemos una red muy antigua

El investigador en temas hidráulicos, Juan Pablo Macías, refiere que la antigüedad de colectores pluviales y residuales, así como la falta de mantenimiento, han provocado que las calles de la ciudad sean propensas a tener hundimientos, pues estos ya cumplieron su vida útil. Además, se ha rebasado el crecimiento urbano.

“Jamás se pensó que la ciudad iba a crecer de manera desmedida y sin planeación, no adecuaron la infraestructura para ese crecimiento conforme se fuera rebasando lo que se tenía planeado, y como es infraestructura que va debajo del suelo, pues no le importó a nadie y ahí está el resultado: colectores y drenajes que conducen aguas residuales combinados con el agua de lluvia, pues saturan y revientan, provocando al tiempo hundimientos”, señaló Juan Pablo Macías, investigador en temas hídricos.

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Vecinos denuncian omisiones y tardanza en la atención a los hundimientos por parte de las autoridades. / David Tamayo / El Occidental


Especialistas coinciden en que hoy en día se requiere de un diagnóstico completo de la red de drenajes y colectores de la ciudad y así evitar un problema mayor, pero que se tiene que hacer de forma adecuada, pues indican que los cambios de colector que usualmente se utilizan son de concreto y no PVC, que tiene más durabilidad.

“El PVC tiene un tiempo de vida mayor, estamos hablando de al menos 50 años, porque el concreto tiene un tiempo de vida menor; este puede ser de 20 a 30 años, y siempre y cuando se tome en cuenta la fabricación de este, porque si hoy en día colocas uno fabricado en 2004, su tiempo útil será mucho menor”, señaló Juan Pablo Macías, investigador en temas hídricos.

Aunque en el sexenio pasado se habló de una inversión de ocho mil millones de pesos para la renovación de ocho mil kilómetros de colectores y drenajes del SIAPA, los expertos señalan que el recurso, que además no ha sido aplicado, es insuficiente si se toma en cuenta que un solo socavón (López Mateos) tuvo una inversión de 80 millones.

Y pese a que los municipios aportan con programas de bacheo, renovación de calles, cambio de drenaje y colectores, estos tampoco han sido suficientes para mitigar los socavones, puesto que el diámetro de tubería hidráulica que se sustituye no es el adecuado para mitigar inundaciones o hundimientos.

El tema de socavones en la ciudad ha escalado de la exigencia ciudadana al reclamo político. La oposición en Jalisco también ha abordado el tema y, al ver que no ha existido una respuesta eficiente por parte de quienes actualmente gobiernan, están buscando que organismos nacionales intervengan, pues ya no solo se habla de daños al patrimonio, sino de poner en riesgo vidas humanas.

En ese sentido, la presidenta estatal de Morena, Erika Pérez, aseveró que ha realizado una denuncia ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos por la omisión de los gobiernos municipales y de Jalisco al no realizar labores adecuadas para prevenir afectaciones a la ciudad y los ciudadanos.

“Por todo ello quiero informar a la ciudadanía que hemos presentado una queja formal ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos con folio 2025/77005 el pasado 4 de julio del año 2024 por violaciones sistemáticas al derecho humano al agua, al saneamiento, al medio ambiente sano, a la vivienda digna, al desarrollo. Hemos solicitado medidas cautelares y acciones urgentes porque lo que Jalisco necesita es un verdadero ejercicio de gran calado”.

Ante el aumento de socavones en la metrópoli, el alcalde de Tonalá, Sergio Chávez, hizo un llamado a los municipios y al gobierno de Jalisco para que se realice un análisis a la estructura del SIAPA, especialmente en lugares donde el drenaje tiene más de 40 años.

Prioridad a colectores peligrosos: Gleason

En ese sentido, el jefe de Laboratorio de Tecnologías para la Arquitectura y Urbanismo Sustentable del CUAAD, José Arturo Gleason Espíndola, dijo que el SIAPA debe de dar prioridades para identificar los colectores más peligrosos, ya que algunos de estos se encuentran en zonas plenamente urbanizadas y, en caso de algún colapso, estos no solo podrían traer fallos estructurales, sino poner en riesgo a las personas.

“Ojalá ellos tomaran conciencia y estuvieran ya monitoreando por lo menos los colectores más viejos, como por ejemplo el colector San Juan de Dios, que es desde la avenida Revolución hasta el parque Morelos. Ese habría que ponerle doble lupa para saber y despejar que no haya socavones, porque imagínate tú que un día laboral colapse ahí Juárez y la calzada. Imagínate a quién nos estaríamos enfrentando, porque ese colector ya está viejo, y así hay varios que por lo menos desde los 60s ya vencieron su vida útil y como autoridad tienen que vigilar que estén bien o checarlos”, señaló José Arturo Gleason Espíndola, jefe de Laboratorio de Tecnologías para la Arquitectura y Urbanismo Sustentable del CUAAD.

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Las fallas en el subsuelo ya no solo afectan el tránsito, sino también la seguridad de la población. / David Tamayo / El Occidental

Semanas atrás se habló del efecto “socavón” por el que se registró en la colonia El Bethel, pero poco se dice del trabajo ineficiente del SIAPA con los de menor diámetro y lo repetitivo que es su surgimiento. Por ejemplo, desde el mes de enero se presentó un hundimiento en los cruces de Juan de Dios Robledo y República. Personal del SIAPA tardó semanas en responder al reporte y casi un mes después acudió solo a abrir el suelo y dejó por días el escombro en la calle bloqueando dos carriles. Al mes, este se volvió a abrir, pues no hubo un trabajo eficiente.

Las omisiones del SIAPA también han sido motivo de memes y hasta concurso de socavones por las redes, por parte de los usuarios que han encontrado la forma chistosa de demandar atención y solución para tapar un socavón.

Esto remonta a agosto del 2024, cuando un ciudadano de la colonia Ex Penal de Guadalajara, cansado de reportar el hundimiento de un metro de profundidad por 10 de largo, decidió colocar un muñeco de cartón con camisa del SIAPA, sentado y cruzado de piernas en el hoyo para llamar la atención del organismo. El tema se hizo viral en redes sociales y, ante la crítica social, finalmente se dio una solución.

Usuarios del SIAPA esperan que el aumento del 9.6 por ciento en la tarifa del agua, recién aprobado en el Congreso del Estado, sea empleado para rehabilitar y sustituir las tuberías de toda la red hídrica, ya que desde hace años se ha demostrado que se requiere de esta atención para solucionar el problema de inundaciones y socavones en la ciudad, que hoy no solo afectan el tránsito vehicular, sino que ponen en riesgo la integridad de las personas, como ocurrió con el de la colonia El Bethel de Guadalajara.

A esto habrá que sumar que se han reasignado recursos del presupuesto estatal, principalmente recortes en inversión carretera y viáticos de funcionarios, para destinar fondos a la renovación de la red de distribución del agua.

Sin embargo, el reto es mayor y, solo para darnos una idea, entre 2019 y 2023 apenas se renovó el 0.18 por ciento de las tuberías.

El Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, adquirió el compromiso de invertir más de 8 mil millones de pesos en su administración para modernizar la infraestructura hidráulica, y esto contempla una asignación inicial de 1,500 millones de pesos en este 2025.