Especialistas aseguran que sí tendrán que implementar tandeo

Pablo Toledo

El hecho de que el lago de Chapala y la presa El Calderón estén a más de la mitad de su capacidad no garantiza que en la próxima temporada de estiaje el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) presente cortes en el suministro de agua y tandeos ya que se continúa abusando al extraer más líquido del que se puede almacenar, así lo dio a conocer José Antonio Gómez Reyna/ especialista en Agua y energía del CUCEI de la Universidad de Guadalajara.

“Ahorita hay un proyecto donde se está desarrollando un acueducto que va de la presa Solís hacia León Guanajuato por tal motivo este trasvase o este acueducto pues va a quitar parte del caudal que le llega la presa Solís y está a su vez deriva su agua hacia el lago de Chapala, entonces los niveles del Lago pues al estarle quitando una cierta cantidad a la cuenca del Lerma pues automáticamente nos va a generar un problema de contaminación aparte de bajos niveles”.

Pese al nivel que guarda el lago de Chapala se tiene que considerar que este pierde aproximadamente 1.2 metros de agua al año por evaporación, a eso se debe sumar que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) no presenta un nivel real ya que no se han realizado desazolves en años y esto influye en otorgar una medida adecuada, es decir, según los especialistas aunque el agua esté cerca del malecón no significa que en realidad existan una cota abundante.

“Si nos vamos a números reales hay que quitarle el azolve que tiene el lago de Chapala para saber realmente cuál es su capacidad de volumen de agua y eso nunca se nos ha dicho, cuánto es el azolve que tiene y tú lo ves que antes tenía 15, 20 o 30 metros los que quieras y ahorita pues no llega a 9 o 10 pues todo eso es azolve que te da menos volumen”

Para evitar los tandeos o el desabasto de agua durante el estiaje se deben contar con los cuerpos de agua en niveles óptimos, uno de estos es la presa Elías González Chávez mejor conocida como Presa Calderón que también aporta una cantidad importante de agua a la metrópoli aunque para los especialistas esta solo es un espejo que venden las autoridades de Jalisco.

“Hay que recordar que la presa de Calderón se alimenta por la Cuenca de los Altos y esta es el Río Verde y los pequeños afluentes que llegan, el Río verde se origina en Zacatecas en San Pedro e inicialmente pasa por San Pedro y el estado de Aguascalientes y estos estados aprovechan esta agua por tal motivo cuando llega a Jalisco el volumen del agua es menor, entonces cuando se hace la presa de el Zapotillo con sus ventanas no tiene su capacidad original que es el 5% de lo que estaba calculado y por tal motivo si ves que se está derramando piensas que está llena pero no es eso lo que pasa es que hay un colapso porque la cantidad del agua que sale de ahí se va a una presa que tiene décadas llenándose que es El Salto en el Valle de Guadalupe”.

El Lago de Chapala

En ese sentido el Lago de Chapala no se encuentra alejado de esta realidad puesto que en los últimos años ha perdido más del 50 por ciento de su nivel, basta recordar que en 1926 este se encontraba al 100% de su capacidad donde el agua llegaba cuatro metros arriba de la iglesia municipal

En ese contexto y para evitar que continúe explotando el lago la administración anterior del gobierno de Jalisco realizó acciones para combatir el desabasto en la la ciudad y garantizar por los próximos 50 años agua, dentro de su plan se construyó el sistema de presas y acueductos Zapotillo, El Salto, La Red, y Calderón.

Ahora bien, el abasto de agua no es el único reto que enfrentan tanto autoridades locales y federales, su calidad es otro tema que aunque mencionado no ha sido del todo atendido ya que existen altos contaminantes denominados persistentes como antibióticos, hormonas, nanoplásticos, nanomateriales y plásticos que no pueden ser retirados de una forma adecuada con una planta de tratamiento y esto tiene afectaciones graves en la ciudadanía.

“La mayoría de las plantas que hay aquí en Guadalajara y el Estado son plantas que no están diseñadas para el tipo de contaminantes que van a limpiar, porque tenemos un desorden urbano donde cada quien tira contaminantes diferentes por tal motivo esta mezcla que llega a las plantas de tratamiento no se pueden retirar”

A decir del especialista de la Universidad de Guadalajara la norma oficial mexicana no habla de los persistentes mencionados y se mantienen plantas industriales aguas arriba que son las principales fuentes contaminantes de los cuerpos de agua.

Y aunque el pronóstico de las autoridades se cumplió pues esperaban que el lago de Chapala recuperará 1.20 metros en su nivel concluido el temporal 2024, los especialistas advierten que si no se tiene la prevención adecuada antes y durante el estiaje dicho nivel puede bajar de una forma súbita causando problemas de desabasto serios en el Área Metropolitana de Guadalajara.

El que el Lago de Chapala cuente con un nivel de agua óptimo es fundamental para el AMG ya que este otorga cerca de 60 por ciento de líquido para la ciudadanía, además de lo que se sustrae de la presa Elías González Chávez conocida como la Presa de Calderón.

La Presa Calderón

La Presa Calderón, ubicada en el municipio de Zapotlanejo, Jalisco, es una fuente esencial de abastecimiento de agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). Con una capacidad de almacenamiento de aproximadamente 80 millones de metros cúbicos, su nivel actual es de alrededor del 84% de su capacidad total, según datos recientes de la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Este nivel de almacenamiento es significativo, ya que contribuye a garantizar el suministro de agua potable a la ZMG, reduciendo la probabilidad de desabasto durante la temporada de estiaje. Además, la presa desempeña un papel importante en la economía local, ya que sus alrededores son aprovechados para actividades turísticas y recreativas, beneficiando a comerciantes y habitantes de la zona.

Es importante destacar que, en años anteriores, la Presa Calderón ha experimentado niveles críticos. Por ejemplo, en 2021, su capacidad descendió al 18 por ciento, lo que afectó tanto el suministro de agua a la ZMG como las actividades económicas locales.
La recuperación actual de la presa es resultado de un buen temporal de lluvias, lo que ha permitido mejorar su nivel de almacenamiento y, por ende, asegurar una fuente confiable de agua para la región.

Sin embargo, sucede lo mismo que con el lago de Chapala y de ello están preocupados los pescadores como Juan y doña Mari, quienes viven del turismo. El primero vendiendo los peces que han regresado a la presa y la segunda que los fines de semana vende comida a quienes van de paseo al lugar.
Ellos saben que otra crisis y aquello puede desaparecer, “parecía un desierto”, reconoce María, “nadie venía, mire, prefiero no opinar, pero se cometieron muchos errores y como siempre los pobres las pagamos. Hoy gracias a Dios, las lluvias llegaron con ganas y vea le vamos ganando, hoy han llegado como unas 50 personas, poco a poco vuelve a vivir esto, se corre la voz que hay agua y la gente viene a sus días de campo, a ver la presa”.

Pero tanto ella como Juan saben que puede bajar: “Nos han dicho que ya no será tanto, con lo del Zapotillo se surtirá de agua a la ciudad y pues ya no llegaremos al espejito de agua que fue la otra vez la presa”.