por Abigail Arias / perimetral.press

Las periferias no serán basurero
Por Abigail Arias. Fotos: Abigail Arias. Fecha: 25 de noviembre 2024.
»Queremos que la gente que camina por las calles,caquí en el centro, se den cuenta que hay un problema con la basura. No solamente, como decían, que el camión de la basura no pasa. El problema lo estamos generando todos, y lo sufrimos nosotros los pueblos que recibimos la basura. Y se tiene que hacer algo, se tiene que cambiar el modelo de manejo de residuos».
Asi lo expresó José Juan Lira, miembro de Resistencia Civil por el Valle, durante el Festival de la Asamblea de Pueblos en Resistencia contra el negocio criminal de la basura.
El pasado sábado 23 de noviembre, en el andador Palestina Libre, se llevó a cabo este evento. Este constituye un esfuerzo colectivo para visibilizar los agravios ambientales que enfrentan las comunidades y proponen un modelo de ciudad más justo y equitativo.
En rueda de prensa previa al festival, diversas organizaciones denunciaron que la gestión de los residuos se ha convertido en un negocio. Los gobiernos municipales y estatal, así como para las empresas concesionaria priorizan el lucro sobre el bienestar ambiental y comunitario.
»Hemos venido caminando por construir un modelo de ciudad más equitativo, más justo. No solamente se reduce al tema de los vertederos, también a temáticas de carácter ambiental como el agua, el aire, el territorio», resaltaron.
El festival contó con exposiciones fotográficas; talleres de separación de basura, composta, recuperación de ecosistemas y tratamiento de lixiviados. Conferencias; comida y presentaciones musicales. Convocaron las organizaciones Vecinos Organizados de Tonalá Oriente y Sur, Asamblea de Pueblos en Resistencia, Un Salto de Vida, Resistencia Civil por el Valle y la Comunidad Indígena de Ixcatán.

Denuncia colectiva contra el negocio criminal de la basura
Durante el festival, José Juan Lira, integrante de Resistencia Civil por el Valle, nos concedió una entrevista donde nos compartió los objetivos de la lucha.
José Juan señaló que el objetivo principal del festival fue visibilizar la problemática de la gestión de residuos. También denunciar las consecuencias ambientales y sociales que viven comunidades como Tala, El Salto, Tlajomulco, La Barranca de Huentitán, Barranca del Río Santiago y Huaxtla. Sostuvo que el Estado no ha generado la vigilancia ni el tratamiento adecuado de los residuos.
Cuando hablan del »negocio criminal de la basura», dijo, se refieren a la crisis que viven en sus comunidades.
«Se está muriendo gente de nuestros pueblos. Por insuficiencia renal, por cáncer. En el Salto, por ejemplo, hay casos excesivos de cáncer a tempranas edades».
Explicó que el problema está relacionado con los lixiviados y gases de metano provenientes de macrobasureros. Estos contaminan tanto el aire como el agua que consume la población.
Denunció que el gobierno le ha otorgado la gestión de los residuos a empresas privadas como CABSA. Se trata de la perpetuación de un sistema que prioriza el beneficio económico sobre la salud y el medio ambiente.
Las alternativas comunitarias
Frente al modelo actual, José Juan Lira reconoció que las comunidades impulsan alternativas concretas como la separación de residuos desde los hogares, acompañada de políticas públicas efectivas.
«Que haya una recolección diferenciada, que el lunes se recoja orgánico y el martes el plástico. Esto permitiría aprovechar los residuos que sí son reciclables y reducir el impacto en los sitios de destino final».
Destacó el ejemplo de Tala, donde llevan seis meses trabajando en un programas de separación de basura. Lo hacen a través de centros de acopio y contenedores para plástico, cartón y vidrio. Esta es una estrategia local que consideran que se puede replicar a nivel regional.

Diversidad en las formas de lucha
Le preguntamos a Juan José sobre sus acercamientos con las autoridades. Dijo que aunque han intentado establecer mesas de djlgo estás se rompen cuando los colectivos se oponen a los basureros clandestinos. Porque el gobierno no tomó medidas contra las empresas involucradas. A partir de ese momento recurrieron a los juicios de amparo y quejas en la CEDHJ al denunciar el impacto de las empresas en Tala.
«Hemos intentado todo: protestas, pronunciamientos y también el diálogo».
Añadió que las autoridades justifican su omisión argumentando la falta de recursos para implementar otro tipo de manejo de residuos.
Durante el evento se reiteraron las denuncias contra la complicidad de las autoridades municipales y estatales con las empresas. Enfatizaron que los gobiernos gestionan mal el tratamiento de residuos, lo que representa una amenaza para la salud y el medio ambiente.
