por Lauro Rodríguez/ntrguadalajara.com

 14 de Junio de 2024, 06:00

RECOMEDACIÓN. Especialistas piden a la población cuidar cada gota de agua y reportar de manera inmediata cualquier fuga. (Foto: Especial)

Las esperanzas de la ciudad deben estar puestas en que ya llueva, de lo contrario, la presa Calderón llegará a un nivel crítico que impedirá que se le extraiga agua para la ciudad y, por lo tanto, habrá tandeos como en 2021, consideró Josué Daniel Sánchez Tapetillo, especialista en gestión de recursos hídricos.

Actualmente la presa Calderón presenta un nivel de 19.93 por ciento en su almacenamiento total. El punto crítico será cuando alcance el 18 por ciento. Al ritmo en que baja, que oscila en promedios de 1 a 2 centímetros diarios con máximos de hasta 5 centímetros, en tres semanas dejaría de dotar agua para la ciudad.

“Ya está muy cerca de su nivel mínimo de operación que es del 18 por ciento de su capacidad de almacenamiento. A partir de que alcanzara a llegar a ese nivel, que todo parece indicar que podría ser en los primeros días de julio, entre el 5 y el 8 de julio, a partir de ese momento ya no podría enviar más agua hacia Guadalajara. Está en un punto muy cerca de su situación crítica y estamos dependiendo de las lluvias”, comentó en entrevista con NTR.

Todo esto ocurre pese a la obra del acueducto que conecta a la presa El Salto con Calderón. El problema es que esa agua no es suficiente. De la presa El Salto llega 1.33 metros cúbicos por segundo de agua, pero la ciudad requiere 1.77 m³ por segundo, de ahí el déficit que genera que Calderón siga bajando su nivel.

“El agua que está entrando de El Salto hacia Calderón es menos de la que está enviando Calderón a Guadalajara. Entonces, aunque está llegando el agua de El Salto, toda esa agua más una parte que ya tenía Calderón se suman y es lo que está llegando a Guadalajara”.

Eso sí: sin el acueducto, los tandeos no serían una posibilidad futura en caso de falta de lluvia, sino una situación actual.

“Estaba descendiendo con una tasa más rápida y a partir de que comenzó a recibir agua de El Salto, redujo esa tasa, la pendiente se hizo más suave y eso ha permitido que no lleguemos más pronto al nivel crítico, si eso no hubiera ocurrido, probablemente hace un mes o más ya hubiéramos alcanzado el nivel mínimo de la presa y ya no contáramos con agua”.

Al día de hoy poco se puede hacer, reconoció el especialista. La única esperanza es que ya empiece a llover para que la presa Calderón comience su proceso de recuperación y esté en condiciones de seguir enviando agua a la ciudad.

“Las esperanzas de la ciudad están puestas en que empiece a llover porque si no tenemos lluvias de aquí al 5 u 8 de julio en la cuenca”.

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