Gabriela Alegría/Mural

Guadalajara, México (23 julio 2023) .-05:00 hrs

Para que la justicia en los casos de maltrato animal sea una realidad, es necesario que se concreten las sanciones para los responsables y, con ello, se cree una cultura de la denuncia.

Arturo Berlanga, director de Anima Naturalis, señaló la urgencia de castigar los crímenes contre animales.

MURAL publicó ayer que desde 2019 se han presentado en Jalisco 434 denuncias por maltrato animal, pero sólo en dos de ellas el responsable recibió sentencia.

El especialista sostuvo que, en la medida en que crezca el número de sentencias sobre delitos contra animales, se creará jurisprudencia y cada vez será más efectiva la impartición de justicia.

«El tema de fondo es que, hablando de la violencia en general, nos indignamos a través de redes sociales sólo cinco minutos sin que haya acciones que respalden ese enojo», opinó.

Yamilé Lofte, directora de Protección Animal del Ayuntamiento de Zapopan, afirmó que recibe entre 5 y 15 reportes diarios, aunque no todos terminan en denuncias. Prevenir el maltrato animal, consideró, es una responsabilidad compartida entre ciudadanos e instituciones.

«La manera más efectiva de que una denuncia prospere es llamar en el momento a Protección Civil, que canaliza enseguida el reporte a Protección Animal. Grabar la agresión es muy bueno, pero al mismo tiempo es necesario llamar para reportarla», recomendó.

Lofte explicó que cuando el Ayuntamiento es el primer respondiente, una denuncia de maltrato tiene más posibilidades de llegar a buen término, pues sus veterinarios pueden fungir como peritos, lo que garantiza la validez del dictamen.

«Hemos tenido reportes de maltrato, sobre los cuales el veterinario de una universidad escribió un informe. Esto, aun con toda la buena intención, no tiene una validez legal.

«Para colmo, rara vez conservan el cuerpo. Ante esas situaciones no podemos hacer nada», explica.

Lofte y Berlanga coincidieron en que proteger a los animales es una tarea en la que autoridades y personas tienen que involucrarse.

El cuidado y respeto deben convertirse en una causa colectiva que se convierta en política pública.