
por Agustín del Castillo/ntrguadalajara.com
13 de Julio de 2023, 06:00 –
MENORES. Las 140 tequileras son calificadas como pequeñas y micro. (Foto: Especial)
De 186 empresas productoras de tequila en Jalisco, 46 califican como grandes y medianas, mientras que 140 son pequeñas y micro. La diferencia no solamente está en el tamaño; las capacidades de producción y las de resolver problemas ambientales también son enormemente contrastantes: mientras los gigantes y medianas ya no vierten residuos a cuerpos de agua por encima de lo que dicta la norma oficial mexicana en la materia, las menores tienen un problema considerable que hasta ahora no pueden costear.
El director del Consejo Regulador del Tequila (CRT), Ramón González Figueroa, explicó que en estos momentos se ha lanzado una convocatoria que podría traer respuestas para resolver ese apremiante problema: se ha invitado a instituciones científicas, a universidades y a investigadores a ofrecer desarrollos tecnológicos que permitan una respuesta asequible para esa industria en términos económicos.
“No tienen posibilidades de financiar sistemas como los que han establecido los grandes productores, que lo hacen no solamente porque les obliga la norma, sino porque el mercado cada vez lo exige más (…) lo que necesitamos es una solución técnica accesible a los bolsillos de los pequeños y micros industriales, porque si meten las soluciones de los grandes, la planta valdría más que la empresa”, destacó.
El directivo señaló que por cada litro de tequila elaborado se generan unos 10 litros de la llamada vinaza. La industria micro es la que produce máximo 300 mil litros del tequila anuales, mientras la pequeña produce entre 300 mil y un millón. Hay 140 empresas de estas características, que solo producen por temporadas y que en cuanto a la generación total de residuos, tienen cerca de 10 por ciento del volumen global del sector.
¿Cuál es el problema de la vinaza? Según González Figueroa, hay varios: la temperatura del residuo es de 90 a 95 grados; la carga orgánica, de 45 por ciento; bajo PH (acidez), de entre 3 y 5; alta demanda bioquímica de oxígeno (DBO), de 35 mil a 100 mil miligramos por litro, y el problema del color.
“La gran mayoría de empresas hace tratamiento primario. En lagunas de estabilización se baja la temperatura y se ajusta el PH, pero está la fuerte exigencia de la DBO”, añadió. Parte de las soluciones han sido los tratamientos internos, la deriva al compostaje, el uso para riego y la disposición del residuo para su tratamiento por terceros autorizados.
Algunos procesos de tratamiento son la sedimentación, los cribados, la floculación y las trampas de grasa. Las empresas más adelantadas hacen biogás, lo que es una gran ventaja para reducir uso de combustóleo y, de este modo, caminar a la neutralidad de carbono.
Pero todo esto no está al alcance de un pequeño empresario. El programa para financiar a consorcios de investigación tiene un fondo de 8 millones de pesos y el gobierno estatal ha ofrecido crecerlo al doble. Se paga el proyecto y su desarrollo, pero se pide al inventor que deje libre la patente para que los industriales puedan usarla, pues se trata de bajarles los costos.
