por Agustín del Castillo/ntrguadalajara.com

 12 de Mayo de 2023, 06:00 –

PELIGRO. En el recurso se advierte que los permisos se dieron al desarrollo a pesar de que donde se intenta construir es una zona de riesgo y con frecuentes deslaves. (Foto: Especial)

Los vecinos de la Unión de Colonias de la Puerta Sur interpusieron una petición relativa “a la aplicación efectiva de la legislación ambiental” ante la Comisión de Cooperación Ambiental (CCA) de América del Norte por presuntas omisiones del gobierno mexicano, en particular, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), por otorgar una autorización de impacto ambiental y cambio de uso de suelo forestal a favor del desarrollo Santa Anita Hills, en el bosque La Primavera.

Los permisos se otorgaron en 2015 pese a ubicarse en una zona de riesgo, con frecuentes deslaves, derrumbes y deslizamientos. El área en cuestión está adentro del bosque, aunque a 2.7 kilómetros del polígono de área natural protegida, y en un predio que se había incendiado apenas un año atrás, por lo que la ley mexicana prohíbe sea alterado por 20 años.

Dicha petición recibió ayer el acuse de recibo de la entidad supranacional, que tiene 30 días para “emitir una determinación respecto de la admisibilidad de la petición y sobre si se amerita una respuesta de México”, de acuerdo a la comunicación que envió a los peticionarios el titular del Secretariado de la CCA, Paolo Solano.

Los vecinos acuden ante la instancia supranacional porque el gobierno mexicano se ha negado a cancelar las autorizaciones y los ha obligado a interponer demandas ante diversos tribunales para hacer frente a esa negativa, lo que mantiene subjudice (suspendida) la autorización, lo que significa que -según la suerte de los procesos judiciales- persiste una amenaza de que en algún momento, los desarrolladores puedan rescatarla y ejecutar su proyecto inmobiliario.

LA HISTORIA

El 19 de mayo de 2015, mediante el oficio SGPARN.14.02.01.01.638/15, la delegación de la Semarnat autorizó “por excepción” el cambio de uso del suelo forestal en una superficie de 20.22 hectáreas para el desarrollo del proyecto Santa Anita Hills, en Tlajomulco de Zúñiga, de la empresa Inmobiliaria Rincón del Palomar, SA de CV.

La Semarnat “no consideró de forma integral y holística la afectación al medio ambiente, sino que se limitó a las normas básicas de la LGEEPA [Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente] a pesar que dicho proyecto se localiza a 2.4 kilómetros de distancia del área natural del bosque La Primavera, y como tal, por su proximidad, es considerada como zona de transición”, expone el documento de los vecinos.

Santa Anita Hills, añade, “ocasionaría graves deterioros ambientales y violaciones de nuestros derechos humanos”.

El 8 de agosto de 2016, los vecinos interpusieron el recurso de revisión (oficio 9023) en contra de la resolución administrativa SGPARN.014.02.01.638/15 y para el 17 de noviembre de 2017 se les “notificó la resolución dictada en el expediente XV/2016/125, emitida por el Titular de la Unidad Coordinadora de Asuntos Jurídicos de la Semarnat, a través de la cual se resolvió el recurso de revisión (…) confirmándose la validez de (la autorización), aduciendo que no presentamos pruebas periciales de las distintas inconsistencias de la manifestación de impacto ambiental (MIA) aprobada…”.

Sin embargo, los quejosos advierten que sí se presentaron y las enumeran. “Actualmente se combate dicho recurso en el juicio contencioso administrativo Expediente 232/18-EAR-01-5 ante la Sala Especializada en Materia Ambiental y de Regulación del Tribunal Federal de Justicia Administrativa”.

Y concluyen: “Existe falsedad en la información suministrada en la MIA provista por Inmobiliaria Rincón del Palomar, SA de CV, al haber omitido de manera deliberada y dolosa el Informe de Incendio No. 14-14-0067 de la Comisión Nacional Forestal, donde se señala que en el sitio del proyecto dicho incendio tuvo una duración de cuatro horas y afectó 9.5 hectáreas de vegetación herbácea y 1 hectárea de vegetación arbórea y cuyos efectos aún pueden advertirse en la corteza de los árboles en el sitio, ante el temor que pudiera ser motivo para negar la autorización del cambio de uso de suelo forestal”.

jl/I