JMM011 130429 LOCAL INCENDIO EN LA PRIMAVERA

 por Agustín del Castillo/ntrguadalajara.com

 9 de Mayo de 2023, 06:00 –

VEDA. La Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable establece que no se podrán otorgar autorizaciones de cambio de uso de suelo en terrenos incendiados sin que hayan pasado 20 años del siniestro. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

La Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable, en su artículo 117, párrafo tercero, señala: “No se podrá otorgar autorización de cambio de uso de suelo en un terreno incendiado sin que hayan pasado 20 años, a menos que se acredite fehacientemente a la secretaría (de recursos naturales) que el ecosistema se ha regenerado totalmente, mediante los mecanismos que para tal efecto se establezcan en el reglamento correspondiente”.

Este texto es invocado como principal muralla para evitar que diversos intereses inmobiliarios caigan en la tentación de acceder al cambio de uso de un terreno por medio de los hechos, pues un bosque quemado es un bosque degradado y utilizarlo en otra cosa es un mal menor, pero persisten las dudas en la opinión pública respecto a si realmente está garantizada su aplicación.

En entrevista, la bióloga y ex titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, Magdalena Ruiz Mejía, señaló que es importante establecer mecanismos de comprobación para que, con total transparencia, se conozca el destino de cada polígono de incendio y se compruebe de primera mano que sigue siendo bosque con el paso del tiempo.

Con las áreas naturales protegidas, donde existen vigilantes de manera permanente y responsables de la gestión del área, es un tema más o menos resuelto: un cambio de uso de suelo, por mínimo que sea, deriva en un escándalo mediático. El problema real se da en los millones de hectáreas de bosque donde no se tiene ese estatus político y, en consecuencia, depende de la eventual presencia de la autoridad y de la vigilancia remota para asegurarse del cumplimiento de la ley.

Aun así, el proceso de sanción es claro. Los bosques y ecosistemas naturales son responsabilidad del gobierno federal, de acuerdo con la Ley General de Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente, y las conductas ilegales son sancionadas en el Código Penal Federal.

El gobierno de Jalisco publicita en redes la siguiente ficha: “De acuerdo con las leyes federales, los terrenos forestales incendiados deben restaurarse y protegerse. 1. Los cambios de uso de suelo forestal deben de ser autorizados por la federación por medio de un Estudio Técnico Justificativo y en cumplimiento a diversos requerimientos que un terreno incendiado no cumple. 2. La Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable establece que no se podrá otorgar autorización de cambio de uso del suelo en terreno incendiado sin que hayan pasado 20 años y que se acredite a las autoridades federales que la vegetación forestal afectada se ha regenerado. 3. Cuando ocurren incendios dentro de áreas naturales protegidas como el bosque La Primavera, el Cerro Viejo-Chupinaya-Los Sabinos, o zonas de recuperación como El Bajío, o bajo otros esquemas de conservación, existe ya una prohibición para cambiar el uso de suelo por cualquier actividad que no esté contemplada en el programa de manejo”.

El investigador Enrique Jardel Peláez señala que no hay duda de que los procesos con fuego derivan en cambios de uso de suelo para la expansión de cierta frontera agrícola que cuenta con altos rendimientos económicos, como los cultivos de agave y los de aguacate. En el caso de este segundo, la frontera de las huertas en Jalisco ha rebasado 50 mil hectáreas y podría situarse en 56 mil, de acuerdo a estimaciones del gobierno de Jalisco. Una de cada cuatro de esas hectáreas están ubicadas sobre antiguos bosques, lo que situaría en 14 mil los bosques alterados, para los cuales, apenas hubo permisos de cambio de uso de suelo para menos de mil hectáreas.

El fuego es una de las diversas herramientas utilizadas para hacer la conversión de bosque natural a cultivos, advirtió.

Con los fraccionamientos hay más dudas porque por la naturaleza del negocio se ubican cerca de zonas urbanas y pueden ser vigilados de forma permanente. Ha habido casos con el de Santa Anita Hills, en Tlajomulco, en que la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) fue señalada por permitir un cambio de uso de suelo en bosque quemado. El asunto se judicializó y los permisos de los fraccionamientos están detenidos.

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