
por Agustín del Castillo / ntrguadalajara.com
22 de Febrero de 2023, 11:21 –
(Foto: Especial)
El bosque La Primavera tiene crecientes problemas al interior del polígono debido sobre todo a la fragmentación de la propiedad y a la presión de sus miles de usuarios, pero su mayor enemigo está afuera de sus linderos: las tendencias de urbanización de los municipios metropolitanos, regular o irregular, ocasionan desde incendios forestales hasta efectos de barrera que podrían dejar aislada al área natural protegida.
Esta es parte de las conclusiones del Diagnóstico Estratégico para la Gestión del Bosque La Primavera, elaborado por iniciativa del organismo público descentralizado que lo gobierna, con la idea de establecer las bases de la revisión del programa de manejo, que está actualmente en proceso.
El análisis reconoce el desafío del crecimiento urbano descontrolado del área metropolitana. “Los principales generadores directos de cambio en los ecosistemas son el cambio en el uso del suelo y modificación física de los ríos o la toma de agua en los mismos, la sobreexplotación, las especies exóticas invasoras, la contaminación y el cambio climático. Estos generadores directos suelen ser sinérgicos, es decir, se benefician mutuamente, por lo que no se les puede enfrentar de forma aislad, e interactuar de manera que producen variaciones repentinas y cambios drásticos no lineales”.
Así, “la ciudad de Guadalajara en su conjunto continuará siendo receptor de flujos migratorios que se originan en las zonas rurales o en otras ciudades de todo el país, además de absorber el crecimiento de su propia población. Las proyecciones para el entorno urbano del bosque La Primavera muestran que continuará el crecimiento demográfico sostenido al 2045… este crecimiento genera patrones de ocupación de suelo específicos, ya que, por un lado, las tasas de crecimiento de la población no son homogéneas entre los municipios que integran la Región Centro-Valles, y por el otro, los factores que condicionan la ocupación del territorio son distintos en cada uno de ellos, como el valor del suelo, la disponibilidad de vivienda y el acceso a fuentes de empleo, lo cual incide en la distribución de la población creciente y los patrones de desplazamiento interno”.
Los municipios en los que se espera un mayor crecimiento “son aquellos que comparten territorio con el bosque, lo que incrementa la presión sobre éste”. En el caso de Zapopan, “las áreas en donde se espera un mayor crecimiento es en el valle de Tesistán y el Bajío de La Primavera, con lo que se agudiza el problema de la interrupción del corredor biológico de la Primavera hacia la barranca [del río Santiago]”.
Al poniente, Tala y El Arenal “presentan un alto incremento poblacional, lo que implica una mayor demanda de suelo, adicional a la que propicia la expansión urbana del AMG”. La integración del área metropolitana “supone un mejorado acceso a recursos de inversión para infraestructura, elevando con ello el riesgo de antropización, es decir, presencia humana permanente, de los corredores biológicos del sistema natural en el que está inscrito el bosque”.
En general, para la expansión urbana, “tanto el macrolibramiento como el circuito sur se convierten en los nuevos ejes semicirculares aceleradores de la expansión urbana…se empieza a hacer notar en los planos de aptitud de suelo para el desarrollo urbano (del POTmet), aún antes de su entrada en funcionamiento… de no incorporar otros criterios de ordenación del territorio, el escenario es que el bosque La Primavera quede confinado al polígono de protección, totalmente aislado del sistema natural al que pertenece”.
EH
