
por Agustín del Castillo / ntrguadalajara.com
22 de Febrero de 2023, 10:05 –
(Foto de Archivo: Jorge Alberto Mendoza).
El Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) enfrenta los problemas típicos de una ciudad con densa población, alta motorización, mayoría de días con elevada radiación solar y con inversiones térmicas, irregular distribución de áreas verdes y presencia de vientos dominantes que acarrean partículas desde zonas agrícolas o zonas forestales en combustión.
Como consecuencia, 43 por ciento de los días del año rebasa los límites máximos permitidos para alguno de los tres contaminantes que dominan en su atmósfera: las partículas suspendidas mayores de 10 y 2.5 micras (PM 10 Y 2.5), y el ozono (O3).
Esto señala el Informe Nacional de Calidad del Aire que publicó en 2021 el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), el último emitido antes de que la institución fuera absorbida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
En cambio, el documento subraya que los otros tres contaminantes-criterio que conforman el índice metropolitano de calidad del aire (imeca), el monóxido de carbono (CO), el dióxido de Nitrógeno (NO2) y el dióxido de Azufre (SO2), cumplen con no rebasar los límites establecidos en las diversas normas oficiales mexicanas que aplican.
Para el caso de las PM10, el informe señala que la ciudad rebasa los límites para el promedio anual (40 microgramos por metro cúbico) y el máximo a 24 horas (75 microgramos), lo que suele suceder en uno de cada cuatro días del año; en cuanto a las PM 2.5, el AMG viola tanto el límite a 24 horas, de 45 microgramos por m3) y el anual, de 12 microgramos. La anomalías se presentan en 11.4 por ciento de los días del año.
Para el O3, se viola el límite para una hora, de 0.95 partes por millón (ppm), y el límites de ocho horas, de 0.70 ppm. Esto ocurre en 15.6 por ciento de los días del año.
Los datos de 2021 no solo son los últimos disponibles por parte del INECC. En la plataforma https://aire.jalisco.gob.mx/, el gobierno de Jalisco también dejó de publicar informes anuales hace dos años, y lo único que ofrece para actualizar datos es un comparativo parcial enero-febrero de 2022 y 2023.
Hasta el pasado 17 de febrero, se reconocían más días “fuera de norma” en el año en curso que el anterior.
Estación por estación, tres días fuera de norma en 2022 y siete días en 2023 para Las Águilas; cero días en 2022 y 17 en 2023 para Vallarta; un día en 2022 y cero en 2023 para Atemajac (que, por cierto, está fuera de servicio); cero días en 2022 y 2023 para Oblatos, también sin operar; siete días de 2022 y ocho en 2023 para Centro; siete días en 2022 y 46 en 2023 para Loma Dorada; 11 días en 2022 y 41 en 2023 para Tlaquepaque; 41 días en 2022 y 46 en 2023 para Las Pintas; 44 días en 2022 y 30 en 2023 para Santa Fe, y finalmente, 37 días en 2022 y 37 en 2023 para Miravalle. Si se consideran 470 registros para las diez estaciones en su conjunto, en 141 registros en que no se cumple la norma en 2022, y 230 para 2023.
Un aumento de días fuera de norma de un año a otro, de más de 45 por ciento. Y si se quiere leer como días fuera de norma: alrededor de 48 por ciento de los días.
Compromisos en marcha
Guadalajara firmó en 2017 la “Declaración Ciudades con aire limpio de C40”, junto con gobiernos locales de ciudades tan importantes como Londres, París, Nueva York, Los Ángeles, Buenos Aires, Bogotá, Río de Janeiro o Seúl.
En ese instrumento se comprometió con la comunidad internacional a “establecer niveles de referencia y objetivos ambiciosos de reducción de contaminantes atmosféricos que cumplan o superen los compromisos nacionales”, lo que guiará a la ciudad “hacia el cumplimiento de las directrices de calidad del aire de la Organización Mundial de la Salud relativas al material particulado (PM 10 Y 2.5), el ozono (O3), el dióxido de nitrógeno (NO2) y el dióxido de azufre (SO2)”.
Además, “antes de 2025 o dentro de los 5 años siguientes a la adhesión a este compromiso, aplicar nuevas políticas y programas sustantivos para abordar las principales causas de las emisiones de contaminación atmosférica dentro de las ciudades y bajo su control”.
El tiempo corre, y ni siquiera las normas mexicanas de calidad del aire están alineadas a los parámetros de la OMS, que son más estrictos.
JB
