
por Redacción/ntrguadalajara.com
16 de Septiembre de 2022, 18:58 –
(Foto: Especial)
Aunque no hay un peritaje oficial, la mortandad de peces en la laguna de Cajititlán es un síntoma de la mala gestión del agua en la cuenca, incluso, se trata de normalizar este efecto, denunció Arturo Gleason Espíndola, académico de la Universidad de Guadalajara y especialista en temas del agua.
Afirmó que falta monitoreo para detectar las fuentes de contaminación y evitar en tiempo real las descargas ilícitas. Reconoció que los instrumentos de monitoreo son costosos y no los puede comprar en solitario el Municipio, requiere del apoyo del Estado.
El especialista en temas de agua señaló que alrededor de la laguna de Cajititlán la urbanización crece, hay más fraccionamientos y la lluvia arrastra material como el fertilizante que se utiliza en la siembra.
“Una cuenca que va creciendo en su urbanización, es increíble como ha ido creciendo la mancha urbana a su alrededor, fraccionamientos, departamentos, por su puesto los usuarios de la cuenca de una manera arrojan fertilizantes de las tierras que se están produciendo en ese momento, que arrastra la lluvia la lleva a la laguna, una serie de factores, prácticas que debieran regularse con mayor precisión y la participación comprometida de todas y todos para poder adueñarse, apropiarse de la cuenca y la laguna”.
Arturo Gleason indicó Jalisco está en la prehistoria hídrica y no se actualiza, no previene ni restaura el daño ambiental, las autoridades quieren solucionar los problemas por encima y con declaraciones.
Añadió, que si a las plantas de tratamiento y demás equipo como el adquirido para oxigenar la laguna no se les da mantenimiento ni dota de personal adecuado no funcionan.
EH
