
- Profepa Jalisco apenas contó con $88 mil en 2021 para inspeccionar descargas de agua de industrias; dos años atrás ejerció $300 mil. Foto: Especial
Violeta Meléndez/Mural
Guadalajara, México(07 agosto 2022).- La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) Jalisco apenas contó con 88 mil pesos en 2021 para inspeccionar las descargas de agua por parte de industrias, las que más contaminan los cauces, pese a que dos años atrás ejerció 300 mil pesos en ese rubro.
Así lo dio a conocer la investigadora del CIESAS Cindy McCulligh, quien participó en la elaboración de un informe nacional sobre la aportación de empresas trasnacionales en la contaminación del agua y la inacción del Estado.
«Existe un desorden, no son casos aislados, no es una corrupción aislada, es una estructuración del sistema jurídico de manera ineficiente, el Estado se convierte en una máquina productora de impunidad», consideró. «Esto se basa en normas laxas, en poca vigilancia, en un sistema que apela a la autorregulación».
«Identificamos alrededor de 15 transnacionales de capital europeo, algunas en la industria del tequila, otros de alimentos y bebidas, y varias ligadas a la industria automotriz (…) ese sistema se apoya en un mito de que las grandes transnacionales tienen un mejor desempeño ambiental, pero no es el caso».
McCulligh recordó que en Jalisco existen más de 41 mil concesiones y permisos para el uso de agua en el país, pero la Comisión Nacional del Agua sólo realiza 267 inspecciones al año, cuando mucho, lo que equivale a que necesitaría 150 años para inspeccionarlas todas.
Además, en el informe revela que las 15 industrias trasnacionales cuyos centros de operación están desde el Río Zula hasta el Santiago tienen prácticas cuestionables, como verter sus desechos al drenaje municipal.
«Existen datos muy escasos o nulos acerca de los vertidos de estas empresas. Algunas de ellas, ubicadas en la zona periurbana en la subcuenca El Ahogado, vierten a redes de alcantarillado que terminan en la planta de tratamiento El Ahogado», denuncia McCulligh.
«Sin embargo, esta planta no está diseñada para recibir efluentes industriales. Una investigación de Greenpeace México dio a conocer en 2016 la presencia de sustancias tóxicas en el agua tratada de esta planta . En particular, entre los 101 compuestos orgánicos semivolátiles identificados, 56 sustancias son altamente tóxicas y cancerígenas».
