
- Las labores de mantenimiento a la infraestructura del Siapa, en Semana Santa, dejaron sin agua a más de mil colonias del Área Metropolitana de Guadalajara. Foto: Cortesía
Violeta Meléndez / Mural
Guadalajara, México(21 abril 2022).- Debido a que el Área Metropolitana de Guadalajara es altamente dependiente del Lago de Chapala para su abastecimiento de agua, y sólo cuenta con una línea de conducción para traerla a la Ciudad, urge construir la segunda para evitar una crisis en caso de que falle.
Así lo señaló el investigador de la Universidad Panamericana (UP) Carlos Ornelas Orozco, quien considera que si bien el eventual aprovechamiento de la Presa El Zapotillo ayudará a diversificar las fuentes de abastecimiento, el 67 por ciento del AMG seguirá dependiendo de Chapala.
El segundo acueducto Chapala-Guadalajara fue un proyecto que impulsó el Siapa en 2011, a propósito de los riesgos de sólo mantener una vía de conducción; en ese entonces requería una inversión de 2 mil 500 millones de pesos, sin embargo, en 2012 quedó desechado.
«No hay que perder de vista la construcción del segundo acueducto. Mucha gente se confunde y piensa que se le va a extraer más agua al lago, lo cual es erróneo, es para sustituir al existente que ya tiene más de 30 años y cuya capacidad de conducción se ha reducido de manera importante», explicó Ornelas Orozco.
«No podemos sacar el volumen que necesitamos de Chapala por esa tubería (primer acueducto) y hay que sacarlo por la conducción vieja (sistema antiguo) que es a cielo abierto y sufre deterioro de la calidad del agua muy severo. Es mejor contar con un segundo
acueducto moderno, eficiente y que no tengamos pérdidas en el mismo».
El acueducto que actualmente opera consta de una tubería de dos metros de diámetro y 42.5 kilómetros lineales, desde el Lago de Chapala hasta plantas potabilizadoras del AMG.
De hecho, debido a que es la única vía con esa capacidad desde el lago hasta la Ciudad, no ha tenido mantenimiento mayor en años, pues implicaría dejar sin servicio al 67 por ciento de la población, de ahí que se impulsó el segundo acueducto, pero fue desechado.
No obstante, el académico aseguró que de no contar con dicha infraestructura se corre el riesgo de sufrir una crisis por agua en caso de que el acueducto se fracture, colapse o tenga alguna descompostura.
Por otro lado, recordó la necesidad de echar mano de otras alternativas de uso sustentable del agua, tales como el aprovechamiento del Río Juchipila, fomentar la reutilización del recurso hídrico, proteger las zonas de recarga de agua subterránea y mantenerlas sin urbanización, así como concluir en tiempo y forma la infraestructura alrededor del Zapotillo.
