• Así se imaginaron el Museo Guggenheim, de Guadalajara, en la zona de la Barranca. Foto: Archivo

Fernanda Carapia/Mural

Guadalajara, México(15 febrero 2022).- Las promesas rotas y los proyectos fallidos han impedido que Guadalajara llegue a su 480 aniversario como una Ciudad de primer mundo.

No obstante, dichos planes sí han causado un daño que va desde el abandono de espacios y zonas, hasta el derroche de millones de pesos en proyectos ejecutivos que jamás vieron la luz.

Muchos de ellos fueron «ocurrencias» del momento, como la construcción de un tren de levitación magnética, en 2011. Los estudios para ver la viabilidad de esta obra, que desde un inicio expertos vieron inviable, entraron en una bolsa de 100 millones de pesos para proyectos de transporte masivo para el Estado.

Un tema que ha estado en la agenda de los últimos seis Alcaldes es el repoblamiento del Municipio. Con el pretexto de los Juegos Panamericanos de 2011, el Gobierno tapatío gastó más de 350 millones de pesos para comprar los terrenos en las inmediaciones del Parque Morelos, donde se construiría la Villa Panamericana.

Se vendió como la posibilidad de rescatar dicha zona de la Ciudad e impulsar la construcción de vivienda vertical controlada, pero el proyecto no se concretó y la Villa se trasladó a la zona de El Bajío, en Zapopan.

En la Zona de Huentitán, se gastaron más de 140 millones de pesos en comprar los terrenos en El Disparate para hacer la pista de atletismo. Al final se construyó en Zapopan.

El Planetario Severo Díaz se desmanteló con la promesa de reconstruirlo; el predio está abandonado y el Museo de Ciencias se llevó a la zona de La Normal.

En la lista de planes fallidos también están el Museo de Guggenheim, los Arcos del Milenio -debían ser seis-, un programa integral de separación y reducción de residuos, y campañas para hacer del Centro el más