
Por José Toral / lider919.com -18/01/2022
Malos olores, y ruido durante el día y la noche, padecen desde 2019 vecinos del fraccionamiento La Vallerana, en Tonalá, luego de la instalación irregular de una planta de tratamiento de aguas residuales junto a sus casas, sin que hasta el momento el gobierno municipal intervenga, para actuar frente a los daños al medio ambiente y la salud.
«Me está atendiendo un alergólogo, que dice que está afectando la salud, eso respecto a mí, ¿pero en mis niños?. En la mañana se levantan a cepillarse mis nietos los dientes, se están vomitando del olor que sale».
«Ese olor fétido que genera la planta tratadora, no es nadita agradable, ni desayunar, ni comer, ni cenar, y ese es el día a día, que todo el tiempo está sucediendo».
«Olores muy fétidos, no podemos mantener las ventanas abiertas, porque toda la casa se penetra. Me preocupa mucho esa situación, por salud, y la otra por el daño patrimonial que nos están haciendo».
Las aguas negras de varios fraccionamientos de la zona de Colimilla, en Tonalá, llegan a la planta de tratamiento improvisada, que emana malos olores porque los depósitos a donde llegan excrementos y todo tipo de desechos por el drenaje, no tienen tapa. Continuamente hay derrames y fugas en las tuberías, sin que existan permisos y el uso de suelo de ese terreno es habitacional.

José Toral
