Construcción de más inmuebles en El Bajío significará la colocación de concreto que no permitirá la infiltración del agua, y la que logre filtrarse, llegará contaminada a los mantos freáticos

Un grave error fue dejar que se urbanizara el Bajío debido a que esta zona es importante para la recarga de los mantos acuíferos que abastecen de agua entre el 30 y 40 por ciento de los habitantes de la Zona Metropolitana, estimó el Profesor Investigador de la Universidad de Guadalajara, Arturo Gleason, pero también es un doble error porque abre la puerta a la urbanización del bosque de la Primavera.

Luego de que el magistrado presidente de la segunda sala unitaria del Tribunal de Justicia Administrativa (TAE) de Jalisco, Laurentino López Villaseñor, concediera la habitabilidad para las Villas Panamericanas, es el inicio para la urbanización de la zona, consideró Arturo Gleason.

Expuso que esto permitirá la construcción de más desarrollos inmobiliarios en El Bajío, lo que significa la colocación de concreto que no permitirá el escurrimiento o infiltración del agua, y la que logre filtrarse, llegará contaminada a los mantos freáticos.

“La poca agua que sí se logre infiltrar a través de las áreas verdes, por la misma inundación, va a penetrar el subsuelo y va a contaminar al, de por sí ya menguado, acuífero y va a bajar la calidad, y nos estamos quejando del agua chocolatosa. Se deja entreabierta la puerta para que, con estas urbanizaciones se empiece a urbanizar la primavera, entrando a urbanizar la Primavera, estaremos entrando a la fase final como ciudad”, advirtió.

Añadió que este no será el único problema, sino que, para los que habitarán en la zona del Bajío, al ser una zona baja, las inundaciones serán una constante que tendrán que enfrenta