por Redacción/ntrguadalajara.com
 22 de Diciembre de 2021, 21:41 –

Abrir la puerta para la urbanización en una importante zona de recarga acuífera para el Área Metropolitana de Guadalajara como El Bajío es permitir un desastre ambiental a mediano y largo plazo, aseguró Arturo Gleason, ambientalista e investigador en temas de agua.

En entrevista para InformativoNTR con Sergio René de Dios, estimó que en una década se podría ver la afectación al ecosistema en la escasez de agua al evitar la filtración por la pavimentación de la zona, así como la presencia de contaminantes pesados por las fosas sépticas de los posibles desarrollos que surgieran adicionales a la Villa Panamericana.

“Claro, a mediano y largo plazo. Esa agua va viajando a la barranca de Huentitán vía Andares, Colinas de San Javier, Providencia, todas estas colonias que se ubican hacia el poniente, y eventualmente por la contaminación ingresarán contaminantes al agua y además la disminución de ingresos de agua. Que no nos extrañe en un horizonte de 10 años que algunos pozos ya encontramos algunos contaminantes que ingresaron vía la zona del Bajío, nos encontremos con disminución de disponibilidad de agua. No cuento una historia diferente a la que ya estamos viviendo en el AMG. Es más de lo mismo.”

El investigador en temas de agua cuestionó la ausencia de las autoridades encargadas de vigilar y proteger el medioambiente de los tres órdenes de gobierno, principalmente la ausencia de una postura por parte de la Comisión Nacional del Agua.

Precisó que la escasez y contaminación del agua ya se puede ver en los pozos al sur del Área Metropolitana de Guadalajara, como en Toluquilla.

jl