• Picachos ya está al límite de su capacidad. Foto: Archivo

Violeta Meléndez/Mural

Guadalajara, México(30 septiembre 2021).- Pese a que el vertedero Picachos se proyecta como una de las alternativas para derivar los residuos metropolitanos ante el eventual cierre del basurero Laureles, apenas quedan cinco meses y medio de vida útil para los residuos que actualmente recibe de Zapopan.

Así lo refiere el Ayuntamiento mediante una solicitud de transparencia, en medio de la discusión entre alcaldes de la Ciudad sobre qué hacer con la basura, pese a que el Gobernador Enrique Alfaro anunció el abandono de Laureles hace 2 años.

De acuerdo con el área de Aseo Público de Zapopan, actualmente la basura se deposita en la celda número cinco a la cual resta una capacidad de 331 mil 791 metros cúbicos de residuos, que permitiría un margen de servicio de apenas 5.4 meses.

Pablo Lemus ha señalado que Picachos podría permitir la recepción de los residuos, si a caso, de Guadalajara, mas no los del resto de municipios vecinos que también depositan en Laureles, como Tonalá y Tlajomulco.

Sin embargo, de proceder esta moción su capacidad se disminuiría a mayor velocidad, pues Zapopan genera diariamente alrededor de mil 500 toneladas de desechos domésticos, mientras Guadalajara, pese a ser más pequeño territorialmente, arroja mil 800 toneladas diarias.

Además, Picachos no trata sus lixiviados, pues el propio Ayuntamiento reconoce que su planta de tratamiento no opera, y en cambio, acumula 10 mil 802 metros cúbicos.

Lo que hace Zapopan con sus lixiviados es recircularlos dentro de las mismas celdas para que se evaporen, y de esa forma reduzcan su volumen.


Sin embargo, el especialista en residuos del CIESAS, Gerardo Bernache, asegura que ese mecanismo no es un tratamiento, sino una alternativa de bajo costo.

«Los lixiviados deben ser sometidos a un tratamiento de acuerdo con sus características, si tiene aceite, etcétera, cuando esto no se hace se concentran los contaminantes, pero lo que hacen es recircularlos», explicó.

Sin embargo, los alcaldes metropolitanos prevén definir la próxima semana cómo organizarán la disposición final de sus residuos, a pesar de que hace dos años se anunció el inicio de un programa interinstitucional para reducirlos al máximo, abrir dos CIEC y comenzar programas de separación, pero ninguna administración avanzó al respecto.

ASÍ LO DIJO

«(La recirculación de los lixiviados) es una forma muy simple, demasiado fácil y barata, por eso la hacen, al final de cuenta no es un tratamiento, con la recirculación fingen que la están tratando pero están saturando el sitio de agua y causa problemas estructurales en el sitio».

Gerardo Bernache
Especialista en residuos del CIESASHora de publicación: 05:00 hrs.