
- La muerte biológica del Río Santiago queda evidenciada en su insuficiente concentración de oxígeno en el agua. Foto: Archivo
Violeta Meléndez/mural
Guadalajara, México(21 septiembre 2021).- La muerte biológica del Río Santiago queda evidenciada en su insuficiente concentración de oxígeno en el agua.
Mientras las normas oficiales mexicanas establecen un mínimo de 5 miligramos de oxígeno disuelto por litro de agua para que pueda existir vida en su cauce, 8 de 13 puntos monitoreados a lo largo del Santiago están por debajo de dicho parámetro.
Entre dichas zonas figura la cascada de Juanacatlán, con 0.39 miligramos por litro, y Tlajomulco en su límite con El Salto, que reporta apenas 0.42, es decir, 4 miligramos y medio por debajo del mínimo que marca la norma.
Otros puntos donde el Río Santiago está anóxico, según el último estudio de indicadores del Sistema de Calidad de Agua del Gobierno del Estado, son dos en Ocotlán a la altura del Río Zula, Presa Corona, ex Hacienda Zapotlanejo, San Cristóbal de la Barranca y Tlajomulco a la altura del Aeropuerto.
La ausencia de oxígeno se atribuye a la alta carga de materia orgánica, es decir, aguas negras, excretas de ganado, residuos de actividades industriales como vinazas, entre otros que se vierten sin recibir tratamiento.
Aunque las plantas de tratamiento de aguas negras están diseñadas para retirar la materia orgánica y evitar el consumo de oxígeno en el cauce, el Gobierno del Estado afirmó que sería hasta diciembre de 2021 cuando comiencen a verse mejorías en el Santiago.
