
- La carencia de banquetas y los cotos «amurallados» representan barreras físicas para los peatones. Foto: Rodolfo Lasso
Grupo REFORMA/Mural
Guadalajara, México (23 julio 2021).- Entre barreras físicas como bardas, camellones, canales y puertas de acceso controladas, se ubican las viviendas de la Colonia Hacienda Santa Fe, en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga.
Investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) realizaron un estudio de cómo estos factores impiden una movilidad eficiente en la zona, analizando los desplazamientos de los habitantes.
Los Fraccionamientos Los Fresnos, Valle Dorado, Unión del Cuatro, Real del Valle y Valles de la Hacienda, entre otros, formaron parte del polígono analizado para esta investigación.
«Se excluye a mucha población que quiere trasladarse libremente sin ese tipo de barreras y además, por el diseño urbano, se excluye la interacción social que pudiera proporcionar y relacionarse con la comunidad y entre los vecinos o internamente en cada uno de los cotos», explicó Socorro Camacho, académica partícipe de este estudio.
Este análisis geoespacial tuvo un especial enfoque en los traslados que realizaban las personas a centros educativos de diferentes niveles: jardín de niños, escuela primaria, secundaria y preparatoria.
«Nos dimos cuenta de que por ejemplo, si teníamos una primaria al lado, la población tenía que rodear porque no tenían el acceso para llegar caminando. Por cuestiones de que el fraccionamiento es cerrado y tiene este tipo de barreras físicas, no puede llegar directo», comentó Camacho.
Explicó que este fenómeno provocó que se generan megamanzanas de en promedio 3.7 hectáreas de dimensión o incluso algunas por arriba de las 7.8, por encima de lo recomendado por ONU Hábitat: de 1 a 2.5 hectáreas.
Se detectaron casos también en los que la misma población comenzó a derrumbar esas barreras físicas para desplazarse libremente.
«Se podría trabajar en resolver estos obstáculos físicos que encontramos y gestionar el espacio con la responsabilidad compartida del municipio, los fraccionadores y la población para poder dar accesos y resolver el desplazamiento», dijo la académica.
El INEGI y el Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG) fueron algunas de las fuentes base para este estudio, además del levantamiento en campo.
