• Esta imagen satelital muestra el daño que provocó el incendio en alrededor de 7 mil hectáreas de La Primavera. Foto: Cortesía

Violeta Meléndez/Mural

Guadalajara, México (07 abril 2021).- La mancha negra de alrededor de 7 mil hectáreas que se generó en La Primavera tras el incendio en Las Canoas generará el efecto contrario al que suele tener el bosque, es decir, lejos de disminuir la temperatura y refrescar la atmósfera, generará un efecto de ola de calor.

Así lo explicó la especialista en cambio climático de la Universidad de Guadalajara, Valentina Davydova Belitscaya, quien menciona que este efecto nocivo para el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) se extenderá en tanto no se regenere el área calcinada.

«El suelo quedó negro y de acuerdo a la ley física del cuerpo negro, este color absorbe toda la radiación, en la noche la emite en forma de radiación de onda larga o propiamente calor, es lo que estamos enfrentando después de los incendios», explicó la científica.

«Ya se pierde toda la frescura de la noche. Definitivamente va a afectar a todas las regiones que rodean esta mancha porque se formará una cápsula, una burbuja caliente, como isla de calor y esta masa de aire cálido se propagará en la dirección de los vientos».

Si bien las autoridades han dado a conocer que preliminarmente la extensión de bosque afectada es de 4 mil 500 hectáreas, imágenes satelitales revelan que la mancha quemada alcanza las 7 mil.

Esta situación revierte, temporalmente, el efecto de regulación de calor que tiene el bosque, pues suele ser hasta 8 grados más fresco que las zonas más cálidas de la urbe.

«Es simple física. Necesitamos que se presenten lluvias para que los nutrientes que quedaron después del incendio, algo de nitrógeno, impulsen el crecimiento de pastos (…) a partir de ahí empezaría a progresar la vegetación en este campo quemado», explicó la científica.

Además, la parte quemada es la misma que se incendió gravemente en 2005 y 2012, lo que limita su capacidad de regeneración.

El comandante Alfredo Nolasco, de Protección Civil y Bomberos de Zapopan, reveló que se trató de un siniestro que avanzó aceleradamente debido a la suma de diversos indicadores, alcanzando llamas de hasta 20 metros.

«Cuando se alinea topografía abrupta, buena cantidad de vegetales muertos y tiempo atmosférico, en este caso humedad relativa baja y velocidad de viento alta, no hay poder humano que pueda detener un incendio forestal», explicó.