
- Vecinos que acudieron a regar y realizar cajetes en los árboles quemados. Foto: Especial
Violeta Meléndez/mural
Guadalajara, México (28 marzo 2021).- Luego del incendio del 5 de febrero que afectó 10 hectáreas del Bosque El Nixticuil, a espaldas de Cañadas de San Lorenzo y que no forma parte del área protegida, una treintena de vecinos acudió este domingo a realizar actividades orientadas a dar un respiro a la zona siniestrada.
Los vecinos realizaron cajetes alrededor de los árboles más jóvenes afectados por el incendio y los regaron con una pipa que facilitó el Ayuntamiento de Zapopan.
El cajeteo consiste en una técnica que se utiliza durante los primeros años de vida de los árboles para contener con mayor facilidad el agua de riego y favorecer su establecimiento. También se practica en zonas incendiadas donde hubo ejemplares nativos afectados.
En la jornada de riego y cajeteo que organizaron los vecinos de Cañadas de San Lorenzo hicieron partícipes a niños, como una forma de involucrarlos en el cuidado de los bosques y concientizarlos sobre el impacto de los incendios forestales.
«Vinimos a auxiliar a los jóvenes encinos, pinos y toda aquella muestra de la naturaleza que quedó tras la quema del 5 de febrero, parece ser un ecocidio, nos organizamos vecinos y personas que les interesa el medio ambiente», relató Elizabeth, vecina.
«Empecé a hacer cajetes ayudando a los arbolitos a que puedan otra vez empezar su vida. A mí me gusta mucho la naturaleza, entonces viene a ayudar», contó Marco, uno de los niños que participó en la jornada matutina.
Es de recordar que las zonas forestales incendiadas no deben ser reforestadas inmediatamente debido a que las condiciones físicas del suelo no son adecuadas para esa práctica, debe realizarse únicamente con asesoría profesional y diagnóstico previo.
En el caso de la zona donde se realizó riego y cajeteo de árboles nativos este domingo, se trata de más de 77 mil metros cuadrados de bosque rodeados de fraccionamientos, los cuales quedaron excluidos del decreto de protección de El Nixticuil, pese a ser parte del ecosistema.
Aunque la Coordinadora de Gestión Integral de Zapopan, Patricia Fregoso Cruz, informó tras el siniestro que la zona entraría a un proceso para incorporarla al polígono protegido, a la fecha no ha habido avances ni se tiene un tiempo estimado que demorará este trámite.
Caso similar es el del Tepopote, que a pesar de ser corredor biológico de La Primavera y estar desprotegido en los planes parciales no ha avanzado su proceso para declararlo área natural protegida, además cuenta con estudios técnicos justificativos desde hace cuatro años pero no se ha llevado a cabo ni siquiera la consulta pública.
