
- por Ignacio Pérez Vega/cronicajalisco.com
- 2021-02-28
Los ríos contaminados son: La Soledad, Copala-Los Camachos (conocido como Agua Zarca) y Blanco, asentados en el municipio de Zapopan y el río Achichilco, que nace en Cuquío y sigue por Ixtlahuacán del Río, hasta desembocar en el río Santiago, a la altura de Paso de Guadalupe, en la carretera Guadalajara-Saltillo.
Ha transcurrido un año desde que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) le solicitó a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) que entregara un reporte de la situación ambiental de cuatro ríos asentados en los municipios de Zapopan y de Ixtlahuacán del Río, los cuales son afluentes del río Santiago.
La petición se derivó de la queja 6/2019/7658 R/CNDH, interpuesta por pobladores de Ixcatán, en Zapopan, quienes viven a menos de cinco kilómetros del río Santiago y quienes exigen que se les garantice el derecho a la conservación del hábitat, a un medio ambiente sano y a tener agua limpia.
José Casillas Martínez, presidente de Bienes Comunales de Ixcatán, denunció que la Conagua nada ha hecho. Se mantiene en silencio, pese que la CNDH le otorgó medidas cautelares a los quejosos.
Los ríos contaminados son: La Soledad, Copala-Los Camachos (conocido como Agua Zarca) y Blanco, asentados en el municipio de Zapopan y el río Achichilco, que nace en Cuquío y sigue por Ixtlahuacán del Río, hasta desembocar en el río Santiago, a la altura de Paso de Guadalupe, en la carretera Guadalajara-Saltillo.
“Absolutamente todos estos ríos están contaminados y derivado de ello llevamos escritos al Congreso de la Unión, a Presidencia de la República y se turnó a las dependencias. Además, se interpuso una queja ante la CNDH, por ello le pidieron a la Conagua un informe, sobre el asunto”, explicó.
La situación de los pueblos de la barranca en Zapopan, es similar al problema de contaminación que viven El Salto, Juanacatlán y Poncitlán, aseguró José Casillas, quien dijo que entregaron información a la Conagua, con fotografías, videos y estudios que acreditan la contaminación de los afluentes del río Santiago, pero nada sucede.
“Finalmente lo hicimos. Entregamos varias gigas de información sobre estos ríos, con fotografías, con casos, con evidencias concretas y finalmente para que nos dijeran, que no, que no tenían suficiente personal para atender la zona y eso quedó así. La situación de estos ríos se explica en los documentos y se explica en la manera en que estos se han dañado y como han acabado con nuestros bienes naturales y sociales”, lamentó.
Los cuatro ríos señalados padecen las descargas residuales de fraccionamientos, como el de Valle de los Molinos o de basureros, como el de Picachos, situado en la carretera a Colotlán.
Por ello, José Casillas afirmó que los habitantes de los pueblos de la barranca demandan al Estado mexicano que se limpien los ríos.
