
Julio Cárdenas/Mural
Guadalajara, México (04 diciembre 2020).- Desilusionados se dicen vecinos del Fraccionamiento Gavilanes Oriente, en Tlajomulco, porque el Ayuntamiento no cumple una orden judicial para frenar la construcción de una escuela ubicada sobre la Calle Hidalgo 21.
Derivado del juicio de Amparo 1411/2020, el 30 de noviembre, el Juzgado Decimocuarto de Distrito en Materia Administrativa, Civil y del Trabajo que preside Rogelio Alberto Ayala Gutiérrez, concedió la suspensión definitiva a la parte quejosa para el efecto de que las cosas se mantengan en el estado que actualmente guardan, según el documento en poder de MURAL.
«Nos sentimos, todos, los que pertenecemos a la mesa directiva y los vecinos, un poco desilusionados porque no es el hecho de que nos hayan dado la suspensión, claro la suspensión dice algo en favor de la legalidad, pero la realidad dice mucho a favor de la ilegalidad», señaló Leopoldo Basáñez Rodríguez, presidente de la asociación de colonos de Gavilanes Oriente.
«De alguna manera nosotros estamos a la expectativa, porque nosotros no somos quien hace realidad las órdenes judiciales, para eso hay un Ayuntamiento que se supone que debería de haber clausurado ya debido a las ordenes anteriores, pero pues esta viene de un juzgado federal y se supone que se debe de actuar en ese sentido, pero no hemos visto nada».
El 8 de mayo de 2019, el Ayuntamiento emitió la licencia de construcción 627/2019 a nombre de María Guadalupe Pelayo García de Alba para la construcción del colegio en cumplimiento a una sentencia emitida por la Cuarta Sala Unitaria del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado, bajo el expediente 1994/2016, publicó MURAL el 23 de octubre.
Sin embargo, el Plan Parcial de Desarrollo Urbano del Municipio del Distrito Urbano 2 Los Gavilanes, vigente desde noviembre de 2014, prohíbe en su Artículo 12 el establecimiento de nuevos usos escolares.
MURAL se comunicó ayer con Pelayo García de Alba para conocer su versión, pero dijo que dentro de unas dos semanas daría una entrevista, pues estaba por ausentarse de la Ciudad.
Vecinos se oponen a la construcción de la escuela, pues advierten que las vialidades ya están colapsadas y que no hay agua ni drenaje suficiente.
«Igual nosotros sabemos que va a ser una escuela, pero si nos dicen que es una casa, pues ya violó la altura», concluyó Basáñez Rodríguez.
Aunque se pidió postura al Ayuntamiento, hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.
