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Proyecto para Fiestas de Octubre en Huentitán. Foto: Archivo
Fernanda Carapia/Mural

Guadalajara, México (02 marzo 2020).- El derroche de dinero en obras y proyectos truncos que quedaron en el olvido es reflejo de la mala planeación y la ocurrencia del gobernante en turno, consideró Adriana Olivares González, coordinadora de Proyectos de Movilidad y Espacio Público del Centro Universitario de Arte, Arquitectura y Diseño (CUAAD).

«Estos proyectos se hacen por ocurrencia de cada Gobernador y no hay un plan de largo plazo donde se establezcan cuáles son las prioridades para el desarrollo de la Ciudad», apuntó.

Otro punto en contra, agregó la académica, es que al no haber una visión que trascienda el trienio o sexenio, los proyectos deben terminarse en un corto plazo para ejercer los recursos.

«Llega un presupuesto, lo intentan aplicar rápidamente. Hay una falta de planeación de lo que requiere la Ciudad a largo plazo para ir dosificando los proyectos y que éstos se hagan bien, con el tiempo y consenso que necesitan».

Pero eso no es todo. Muchas veces las acciones del Gobierno responden a compromisos que se adquieren antes de que las autoridades sean electas lo que da pie a la ejecución de obra fuera de norma.

Como ejemplo, mencionó Olivares González, está la construcción de la Villa Panamericana en El Bajío, que se edificó en un área de amortiguamiento del Bosque La Primavera y se afectaron mantos freáticos y puntos de recarga hidrológica. En este proyecto, tanto el Instituto de Vivienda como el de Pensiones invirtieron más de 945 millones de pesos.

En las últimas dos décadas, el Gobierno estatal y los municipales han derrochado más de 3 mil millones de pesos en estudios y proyectos que no se concretaron, muchos de ellos, como la Presa Arcediano, el Nodo Tutelar o la Línea 2 del Macrobús, se frenaron por la oposición de la ciudadanía.

Olivares González apuntó que esto deja al descubierto de una mala gobernanza, porque no se tiene el consenso de la ciudadanía y las obras no reflejan las necesidades sociales.

Del estrellato al olvido

¿Qué tienen en común la Presa de Arcediano, los Arcos del Milenio, el Museo de Guggenheim y el Parque Metropolitano?
Respuesta: Todos fueron proyectos estrellas en su momento que traerían «gloria» a la Ciudad y hoy, están abandonados.

Presa de Arcediano
Al fondo de la Barranca de Huentitán, era la solución de abasto de agua para la metrópoli. Se invirtieron mil 97 millones de pesos en estudios e indemnizaciones, incluso, el Poder Ejecutivo mantuvo una lucha con Guadalupe Lara, quien se negó a dejar su vivienda.
Al final, la Comisión Nacional del Agua determinó que siempre no se construiría la presa porque saldría muy caro y se tuvieron que destinar otros 20 millones de pesos para regresar a su lugar el histórico Puente de Arcediano.

Villa Panamericana
Sería la punta de lanza para reactivar la zona y repoblar el Centro de Guadalajara. En 2009 y con los Juegos Panamericanos en puerta, el Ayuntamiento tapatío, en ese entonces encabezado por el panista Alfonso Petersen, pagó 358 millones de pesos en indeminizaciones para adquirir los terrenos alrededor de la antigua Alameda.
La intención de construir edificios de departamentos en la zona generó inconformidad y al final, el Comité Organizador de los Juegos optó por otro espacio: El Bajío.
Mientras que el Instituto de Vivienda y el de Pensiones invertían más de 945 millones de pesos en la construcción del complejo en una zona de recarga de mantos freáticos y con un alto impacto negativo al ambiente, los alrededores del Parque Morelos quedaron en el olvido al grado de que un par de edificios colapsaron por el abandono.
La Villa en las inmediaciones de La Primavera se usó para albergar a los atletas, pero al finalizar los Juegos de 2011 quedaron abandonadas. Hoy son un elefante blanco y se discute su venta para que los institutos públicos recuperen su inversión.

Pista de Atletismo en El Disparate
Con el pretexto de los Panamericanos, se adquirió un terreno denominado El Disparate, por el cual se pagaron 140 millones de pesos para construir ahí el Estadio de Atletismo, que terminó en Zapopan. Hoy los predios están abandonados.

Puerta Guadalajara
El objetivo era hacer un desarrollo inmobiliario, el cual fue criticado por considerar que el Gobierno tapatío regaló terrenos a inversionistas extranjeros.
El complejo no se llevó a cabo y pese a que se intentó recuperar el terreno, en la Administración Municipal de Enrique Alfaro se revivió el proyecto, pero ahora con el nombre de Iconia. A la fecha, los predios están abandonados.

Fiestas de Octubre en Huentitán
En la Administración de Aristóteles Sandoval se pagaron 262.4 millones de pesos al Ayuntamiento de Guadalajara para adquirir terrenos en esa zona y construir el recinto ferial. Pese a que se hicieron estudios, ya no se llevó a cabo.

Museo de Guggenheim
Estaría dentro del Parque Mirador y pese a que el Gobierno destinó 16 millones de pesos, la obra está abandonada.

Arcos del Milenio
La Administración Municipal encabezada por Francisco Ramírez Acuña planeó la construcción de seis arcos monumentales en la Glorieta de Lázaro Cárdenas y Mariano Otero y tras una inversión de 44 millones de pesos y la crítica por el sobreprecio de la obra, quedó solo en cuatro y no hay fecha para que concluyan.

Línea 2 del Macrobús
Iría de Zapopan a Tlaquepaque conocido como Diagonal. Se invirtieron más de 50 millones de pesos en estudios, ya contaba con el aval de la Federación, pero la oposición de vecinos y el oportunismo político previo a las elecciones «mataron» el proyecto y se perdieron 952 millones de pesos.

Centro Cultural Yolkan
El Cerro de la Reina, en Tonalá, albergaría este proyecto donde se exhibirían la artesanías de este Municipio, además, contaría con áreas verdes e incluso se planteó la posibilidad de un teleférico que llevara al Centro. La obra preveía la rehabilitación de varias calles de la cabecera. Se invirtieron 1.7 millones en estudios y 100 millones en trabajos que quedaron abandonados.

Parque Metropolitano
Esta área verde albergó dos sedes Panamericanas y se presentó un proyecto para renovarlo y rehabilitarlo en su totalidad. Se presumió sería un tipo Central Park, con lago, caminamientos, pistas, áreas de descanso, iluminación, entre otros, pero tras una inversión de 25 millones de pesos, todo quedó a medias.
También preveía un teleférico que uniera el Bosque La Primavera con el parque, acción que no se llevó a cabo pese a los 570 mil pesos que se gastaron en estudios.

Hora de publicación: 00:00 hrs.