Mientras la población de El Salto padece tandeos de agua potable y tiene un suministro menor al recomendado por habitante, el líquido del municipio es acaparado por las industrias, que además son señaladas por la contaminación del Río Santiago, advierte la investigadora Cindy McCulligh.
“INCLUSO EL ACCESO AL AGUA POTABLE EN EL SALTO Y LA FALTA DE CUMPLIMIENTO DEL DERECHO HUMANO AL AGUA EN EL SALTO, TIENE QUE VER CON LA UBICACIÓN Y EL CONTROL DEL ACCESO AL AGUA DE LA INDUSTRIA, HAY EMPRESAS INDIVIDUALES QUE TIENEN MÁS AGUA CONCESIONADA QUE EL MUNICIPIO DEL SALTO: EL AGUA QUE TIENE CONCESIONADA EL MUNICIPIO DE EL SALTO SÓLO DA UNA DOTACIÓN POR PERSONA DE 25 LITROS POR DÍA Y ESTO ES MUY POR DEBAJO DE LOS ESTÁNDARES LÍMITES DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD, ENTONCES TAMBIÉN HAY UNA INEQUIDAD MUY CLARA, QUE TIENE QUE REVERTIRSE, EN EL ACCESO AL AGUA EN EL MUNICIPIO”.
Según la Organización Mundial de la Salud, un acceso óptimo al agua potable que garantice las necesidades de consumo e higiene debe ser de 100 litros al día o más, mientras la cantidad de líquido disponible para los habitantes de El Salto es de un cuarto de ese volumen, con lo que se puede garantizar el consumo de agua pero habría dificultades para atender temas como el lavado de ropa o el uso del baño.
La académica documentó que hay alrededor de 700 industrias instaladas en la cuenca del Río Santiago, donde se encuentra el municipio de El Salto, las cuales consumen grandes cantidades de agua, por lo que el problema no es la escasez del líquido, sino la falta de equidad, donde las empresas tienen la prioridad en el acceso por sobre la población.

José Toral

